29 abril 2013

CONCIERTOS

EELS. Madrid. La Riviera. 28-4-2013.
 

Lo mejor que he hecho en mi vida es leerme “Cosas que los nietos deberían saber”. Si no lo hubiera hecho a lo mejor no habría asistido a este concierto. Y me hubiera perdido algo homérico. Pero desde que leí ese maravilloso libro Mr. E empezó a caerme aún mejor, volví a prestarle atención, a retomar a las anguilas justo donde las había dejado, esto es, en “Souljacker” (2001) más o menos. Ea, ya me he puesto al día. Y de paso he tapado un agujero considerable en mi curriculum conciertil. La leyenda de Eels en directo es verdadera. Ni medias tintas ni edulcorantes. Mucho rock´n´roll y mucho blues. Fango y gasolina. Conciertos como este reactivan la circulación de la sangre en las venas. Esta vez tocaba ponerse el chándal. Vaya pandilla de músicos garajeros, de barbudos libertinos, de frikis encantadores. Y vaya repertorio, oiga, la flor y nata de una discografía que se ha coronado este año con el rotundo “Wonderful, Glorious” (2013). Empezar encadenando “Bombs Away”, “Kinda Fuzzy” y “Open My Present” es salvaje. Y después te das el lujo de deconstruir “Oh Well” de Fleetwood Mac armando la de dios padre. No fue la única versión, también aparecieron The Small Faces con “Itchycoo Park” y el legendario “it´s all too beautiful”. Aunque para versos de leyenda apúntense estos: “Six bucks in my pocket, these shoes on my feet, the first step is out the door and onto the street”. Jesús, qué bellísima es esta “The Turnaround”, uno de los escasos momentos templados de la noche y, maldita sea, la exhibición vocal de E da auténtico escalofrío.

¿Y qué más? Pues a ver: “Tremendous Dynamite”, “Peach Blossom”, “Prizefighter”, “New Alphabet” y “The Sound of Fear” sonaron como el acabose. Y una deliciosa “Fresh Feeling” a pelo, sin tunear. Y una “Souljacker Part I” vertiginosa, con detonación final de esas que tanto le gustan a mi amigo Jason Pierce. Y el obligado “Wonderful, Glorious” con su regustillo disco pop. Y una boda también: la de E y The Chet (10 años tocando juntos y los que les quedan). Y dos bises con “I´m Your Brave Little Soldier”, el medley “My Beloved Monster/Mr.E´s Beautiful Blues” (todo un clásico ya en sus directos) y la salomónica “Fresh Blood” con aullidos lobunos y todo. Ay, Mr.E, so canalla, que nos birlaste el “Dog Faced Boyin extremis ¿eh? En fin, yo te perdono. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien y no me reía tanto. Es que me parto con estos tíos. Están como una chota. Y además hacen una música que te cagas. No se puede pedir más. Joder, y qué corto se me hizo. Lo dicho: homéricos.

PDT: Sí. Me lo temía. Hubo tercer bis y nos lo perdimos. 

3 comentarios:

nikochan dijo...

Conciertaco, No hay más que decir. Mr E es un grande.

Guzz dijo...

Gozada total diga ud qué sí. En buena hora me compré aquel disco (en la sección "novedades" !)de la niña de ojos saltones porque "coño, qué portada más chula"... Grandioso viaje (y lo que espero que aún quede) concretado al fin con un conciertaco del caerse de culo dos veces o más. Saludos guzzeros.

Mary dijo...

Si, la niña de los ojos saltones me daba un poco de miedo cuando me compré ese disco... pero qué bonito disco, lo quemé de tanto oirlo. Y lo mismo con los siguientes.

¿A vosotros también os pasó que os perdisteis el tercer bis?. La madre que me parió. Eso me pasa por fumarme encima. BRRR.