24 septiembre 2017

REPORTAJES: SONIC HIGHWAYS

LA GRAN OCURRENCIA DE DAVE GROHL

A rebufo de la actuación de Foo Fighters este verano y gracias a los habituales trabajos de familiarización previos, a mis manos llegó hace unas semanas un diamante en forma de serie documental. A Dave Grohl se le ocurren cosas muy originales y dicharacheras. Pero esta puede que haya sido su ocurrencia más épica y valiosa, desde un punto de vista personal (experiencia divertidísima, nostálgica y particularmente enriquecedora para la banda), pero también desde un punto de vista gráfico e histórico. La idea de “Sonic Highways” (2014, emitida en HBO) era simple y a la vez compleja: se trataba de grabar ocho canciones en ocho estudios de ocho ciudades diferentes, y a la vez bucear en la escena, legado y espíritu musical de cada una de esas cities. Los enclaves elegidos eran obvios: Chicago, Washington DC, Nashville, Austin, Los Angeles, Nueva Orleans, Seattle y Nueva York. Ocho ciudades que poseen la indudable franquicia cultural y sonora de un país entero, de norte a sur, de este a oeste. En ocho episodios (a cual más apasionante) la familia Foo Fighters se desplaza a cada uno de estos escenarios con la intención de grabar una canción, sí, pero además recabar declaraciones, imágenes, testimonios, recuerdos y sabores. Todo ello nutre el proceso compositivo de Dave Grohl, así como su potencial narrativo, didacta y analítico. Porque Grohl no solo es una rock star; también es un melómano, un estudioso, un fan, un fetichista, un alma todoterreno que se deja abastecer por todos los proveedores de la música popular. Y he aquí el resultado de tan plausible iniciativa: una soberbia superposición de sonidos e imágenes actuales y de archivo, un desfile majestuoso de grandes nombres (músicos, productores, editores, críticos…), una colección de enseñanzas memorables sobre los mundos (y submundos) nacidos en todos estos célebres rincones. En resumen: una auténtica celebración de esa cosa que tanto amamos y que tanto nos importa, esa cosa llamada música.   

Los ocho episodios de esta serie nos llevan a multitud de lugares emocionantes: a los clubs blueseros del Chicago de Muddy Waters o Buddy Guy; a la escena go-go de Washington creada por Chuck Brown; al Gran Ole Opry como plataforma de ídolos country en Nashville; al espacio mágico y divulgativo de Austin City Limits; a las fiestas de Palm Desert; a los desfiles dixieland de Nueva Orleans; al Seattle boyante de los 90 y el milagro Nirvana; al estallido hip-hop neoyorkino y al mítico CBGB. Un viaje alucinante apuntalado por las valiosas declaraciones de músicos como el propio Buddy Guy, Rick Nielsen, Dolly Parton, Emmylou Harris, Steve Earle, Tony Joe White, Willie Nelson, Joe Walsh, Roky Erickson, Billy Gibbons, Allen Toussaint, Cyril Neville, Dr. John, Ian McKaye, Chris Cornell, Josh Homme, Ben Gibbard, Gary Clark Jr., Thurston Moore o Chuck D. O de productores como Steve Albini, Rick Rubin, Tony Brown y Daniel Lanois. O de personajes perpetuadores de herencias culturales, como Ben Jaffe, Rodney Bingenheimer y Norah Guthrie 

Sonic Highways” (el disco) quizá no sea lo más laureado de Foo Fighters, pero sí que es su auténtico álbum-epopeya. Cachitos de fábula creados y producidos (por Butch Vig, cómo no) en rincones tan especiales como los Electrical Audio Studios de Steve Albini, el Inner Ear en Washington, la casa-estudio de Zac Brown en Nashville, el espacio del Austin City Limits, el turístico Rancho de Luna, el legendario Preservation Hall de Nueva Orleans, los estudios de Robert Lang en Seattle y el recientemente clausurado The Magic Shop de Steve Rosenthal en Nueva York. Canciones que contaron con el estimable apoyo de muchos de los testigos de esta magnífica invención (Rick Nielsen colabora en “Something from Nothing”, Zac Brown lo hace en “Congregation”, Gary Clark Jr. en “What Did I Do?/God as My Witness”, Joe Walsh en “Outside” o Ben Gibbard en “Subterranean”). Canciones que son una excusa para aprender, vivir, mirar más allá, y descubrir que todos los caminos de la música se cruzan en un mismo destino. Un destino inmaterial radicado en una ciudad imaginaria que todos hemos visitado y a la que siempre somos bienvenidos. 

1 comentario:

bernardo de andres herrero dijo...

un excelente documental. Se nota que Grohl le fascino recorrer todos esos templos musicales