21 septiembre 2015

CONCIERTOS: THE WATERBOYS + THE ANIMALS

Albacete. Los Ejidos. 17-9-2015.
                                      
Nunca nos veremos en otra igual. Que la música legendaria de The Animals y The Waterboys aterrice en tu ciudad, al lado de tu hogar paterno, del lugar donde creciste y empezaste a desarrollar el gusto musical mientras soñabas con viajar lejos para poder asistir a conciertos vedados, reservados a las grandes capitales… en fin, que este hecho se haga realidad es un sueño para romanticones como yo. Y aunque ahora tenga Madrid más a mano para todo, no, lo siento, prefiero venirme a casa, porque quiero verlo para creerlo, saber que Mike Scott y compañía pisan mi barrio (que no Albacete, ya estuvieron aquí en 2012) y “The House of The Rising Sun” llega hasta mis balcones. Y quiero disfrutarlo con mis amigos, los que se apuntan a esta porque no pueden permitirse otras, los que aprovechan una ocasión que de otra manera no podrían alcanzar. Y aunque el emplazamiento no sea el más glamuroso, aunque las entradas no se vendan en masa, los que estuvimos allí sabíamos por qué estábamos. Quizá había algún que otro despistado de los que se apuntan a un bombardeo, con resaca ferial invalidante, pero fueron los menos. Los más sabían a quiénes teníamos delante. Fue hermoso y radiante y emocionante mientras duró, aunque lo cierto es que duró demasiado poco. Porque la alegría suele ser exigua en la casa del pobre.
 
 
A The Animals no se les puede hacer ni un reproche. Sin nada que perder y poco que ganar, lo suyo ahora es divertirse y dar fe de un legado divulgativo y envidiable. Ni siquiera estábamos seguros de quiénes pisarían el escenario, aunque ya sabíamos que Eric Burdon no. Pero ahí estaban John Steel a la batería y Mick Gallagher a los teclados, incombustibles y adorables máquinas de una tercera edad convertida en segunda juventud, rememorando aquellos maravillosos años 60. Junto a ellos, Scott Whitley (bajo) y un joven Danny Handley (guitarra y voz) convertido en fidedigno eslabón entre generaciones. Debe dar gusto tocar con tamaña troupe de expertos. Disfrutaron ellos, disfrutamos nosotros. Qué lección magistral de blues y rock´n´roll, qué placer indescriptible que Chuck Berry, John Lee Hooker, Muddy Waters o Bo Diddley sean invocados en las fiestas de tu ciudad. “It´s My Life”, “I´m Crying”,  “Don´t Bring Me Down”, “Don´t Let Me Be Misunderstood”, “Club A-Go-Go”, “We´ve Gotta Get Out of This Place”, “Boom Boom”. Y por supuesto, señoras y señores, la guinda esperada: “The House of The Rising Sun”, escalofriante y proverbial como en sus orígenes.
 
 
A The Waterboys se les puede reprochar únicamente su cicatería. Tocar una hora y poco y salir por patas sin hacer ni siquiera un bis no sentó nada bien. Silbidos y maldiciones aparte, la banda de Mike Scott volvió a certificar engranaje perfecto y calidad superior, independientemente de los miembros que la integren. Su ultranorteamericano “Modern Blues” (2015) tuvo presencia obvia con “Destinies Entwined”, “Still a Freak”, “Rosalind (You Married The Wrong Guy)” y “Long Strange Golden Road”, pero lo que todos esperábamos eran los hits y en eso sí que no racanearon: “A Girl Called Johnny”, “We Will Not Be Lovers”, “Medicine Bow”, “Fisherman´s Blues”, “Glastonbury Song”, “The Whole of The Moon” y “Don´t Bang The Drum”, himnos culpables de una afonía severa pero feliz. Aunque la policía no es tonta y la prontitud del blues del pescador, comúnmente reservada para gozosos finales, hizo prever que algo raro iba a suceder. Y lo que sucedió fue simplemente un glacial adiós en el punto álgido sin concesiones, dejando una amarga sensación de euforia interrumpida y audiencia de segunda clase. Algunos nunca lo perdonarán. Otros aún andamos debatiéndonos entre el amor incondicional y la fase de perplejidad.
 
 

15 septiembre 2015

DISCOS: TAME IMPALA "Currents"


Publicación: Julio 2015

Sello: Fiction Records

Tame Impala eran aire fresco cuando empezaron, presunta descendencia adecuada para The Flaming Lips. Sin embargo, este tercer trabajo deja entrever los primeros trallazos de agotamiento. Una idea que, a base de repetirse en un bucle interminable, acaba derivando en insipidez. Así que este sería un disco para escuchar a trozos, en dosis bien medidas. Tragárselo del tirón es hundirse en ese bucle y perder el discernimiento entre el nutriente y la morralla.

No están mal: “Let It Happen”, “Yes I´m Changing”, “The Less I Know The Better”, “´Cause I´m a Man”, “Reality in Motion”.

13 septiembre 2015

DESCUBRIENDO A... FINE POINTS


Quiénes son: proyecto paralelo de Evan Reiss y Matt Holliman, los dos guitarristas de Sleepy Sun.

Qué hacen: un sonido que viaja entre la psicodelia, el rock oscuro de los ochenta y el shoegaze.

Su estreno: “Hover” (2015).

Temazos: “Astral Season”, “Just Like That”, “Future Hands”, “These Days”, “In Lavender”.

 

09 septiembre 2015

CANCIONERO: JOHN LENNON "Give Peace a Chance"


Y hablando de paz, hace unas semanas tuve la oportunidad de ver el documental “Los EE.UU. contra John Lennon” (2006), el film de David Leaf y John Scheinfeld que retrata el choque de trenes entre la cruzada pacifista del músico en suelo estadounidense y la administración Nixon. Después vi “Selma” (2014), la película de Ava DuVernay sobre las marchas organizadas por Martin Luther King y los suyos entre Selma y Montgomery en reclamo al derecho a voto en el estado de Alabama. Dos más que ilustrativos ejemplos de lo incómodas que resultan para el poder las voces que luchan por la justicia. Y más si esas voces son lo suficientemente convincentes o populares como para remover a la descontenta masa. No hay espacio para ellas, no hay hueco para el desacato, siempre serán señaladas por un sucio dedo que las acusará de algo. Y eso ha ocurrido siempre, ocurría entonces, sigue ocurriendo ahora. Los gurús no son inmortales pero, por suerte, los mantras sí. Y ahora esta canción de Lennon me viene a la mente cada vez que veo la televisión, la barbarie de los fanáticos, la soledad de los apátridas, la huida de los amenazados por el terror. Me viene a la mente cada vez que oigo discutir a los vecinos, despotricar a los compañeros, criticar a los amigos. Si todos diéramos una oportunidad a la paz las cosas funcionarían mucho mejor. Pero esto es solo una quimera, claro está. El sistema tendría que morir y volver a nacer de otro padre y otra madre. 

GIVE PEACE A CHANCE

Ev'rybody's talkin' 'bout
Bagism, Shagism, Dragism, Madism, Ragism, Tagism
This-i
sm, that-ism, ism ism ism
All we are saying is give peace a chance
 
Ev'rybody's talkin' 'bout
Minister, Sinister, Banisters and Canisters
Bishops, Fishops, Rabbis, and Pop Eyes, Bye bye, Bye byes
All we are saying is give peace a chance

Ev'rybody's talkin' 'bout
Revolution, Evolution, Masturbation, Flagellation, Regulation,
Integrations, Mediations, United Nations, Congratulations
All we are saying is give peace a chance
 
Ev'rybody's talkin' 'bout
John and Yoko, Timmy Leary, Rosemary
Tommy Smothers, Bobby Dylan, Tommy Cooper,
Derek Taylor, Norman Mailer, Allen Ginsberg, Hare Krishna
Hare Hare Krishna
All we are saying is give peace a chance

25 agosto 2015

DISCOS: VILLAGERS "Darling Arithmetic"


Publicación: Abril 2015

Sello: Domino Records

Le tengo cariño a Conor O´Brien y no sé por qué. Quizá porque es irlandés. Quizá porque “Becoming a Jackal” (2010) me enamoró. Quizá porque cuando le brilla la bombilla es capaz de firmar canciones asombrosas (¿recordáis “I Saw The Dead”, “The Pact”, “Pieces”, “The Bell” o “Passing a Message”?). Este “Darling Arithmetic” (2015) no es barroco ni fastuoso. Es simplemente un ligero y agradable disco de folk. Un disco para escuchar sin sustos ni emergencias. Un disco para escuchar en paz.

Muy bonitas: “Courage”, “Everything I Am Is Yours”, “Hot Scary Summer”, “The Soul Serene”, “Little Bigot”.

19 agosto 2015

DESCUBRIENDO A... STEVE GUNN


Quién es: currante compositor, fabuloso guitarrista y gran cantante cuando canta. Nacido en Pensylvania y afincado en Brooklyn.

Qué hace: blues, country, folk tradicional, folk psicodélico, neo folk.

Ha formado parte de: GHQ, The Gunn-Truscinski Duo y Kurt Vile & The Violators.

Ha colaborado con leyendas como Michael Chapman, Jack Rose, Mike Cooper o Tom Carter.

Grabaciones propias: “Steve Gunn” (2007), “Sundowner” (2008), “Boerum Palace” (2009), “Camel Throat” (2010), “Live at The Night Light” (2011), “Time Off” (2013) y “Way Out Weather” (2014).

Grabaciones compartidas: “End of the City” con Shawn David McMillen (2009), “Cantos de Lisboa” con Mike Cooper (2014), “Melodies for a Savage Fix” con Mike Gangloff (2014) y “Seasonal Hire” con The Black Twig Pickers (2015).

Dos álbumes para enmarcar: “Time Off” (2013) y “Way Out Weather” (2014); no hay palabras para describir prodigios como “Lurker”, “Street Keeper”, “New Decline”, “Old Strange”, “Trailways Ramble”, “Way Out Weather”, “Wildwood”, “Shadow Bros”, “Fiction”, “Drifter” o “Tommy´s Congo”.  

10 agosto 2015

REPORTAJES: MOGWAI: MUNDOS SUBTERRÁNEOS


El pasado 11 de julio volvió a suceder: volví a ver a Mogwai en directo y me volvieron a extasiar, a absorber, a abducir con su nave extraterrestre. Me dieron de comer “White Noise”, “Summer”, “I´m Jim Morrison, I´m Dead”, “Rano Pano”, “Mexican Grand Prix”, “Hunted by a Freak”, “Mogwai Fear Satan”, “Teenage Exorcists”, “Remurdered” y “Batcat”. Después volví a la Tierra y todo estaba como lo dejé.
 
Y me puse a hacer lo que hago siempre tras uno de estos viajes supraterrenales: dedicarles horas, días, semanas, orear sus viejas grabaciones. Esta vez he ido un paso más allá. He decidido escarbar, salirme de la carretera principal y perderme por los senderos. Mirar en los huecos y descubrir que estos chicos de Glasgow con tan poca pinta de estrellas de rock, estos tipos tan normales y corrientes que es imposible aprenderse sus caras y sus nombres (cuenta la leyenda que a veces son tomados por intrusos en algunos backstages), nunca tiran una canción a la basura. Hay toda una colección de EPs y grabaciones oblicuas que merece ser escuchada, secuencias de aquel lejano y omnipresente “Ten Rapid” (97). Y en esos discretos mini-packs puedes encontrar a Mogwai en su esencia, pero también a Mogwai en inusuales poses, aunque siempre manteniendo sus huellas dactilares intactas. O sea, que Mogwai no son solo el grupo “que mete mucho ruido”, el grupo “que todas las canciones me suenan igual”, el grupo “que no canta” o el grupo “heavy sofisticado” (Nota: basado en opiniones reales). Parece ser que estos muchachos, tras casi veinte años de duro y discreto trabajo (joder, cómo pasa el tiempo), son notablemente dinámicos y eclécticos. Algo sospechábamos ya. Tacita a tacita, disco a disco, uno puede ir teniendo claro lo que son capaces de abarcar. Eso sí, debes haber sido adepto desde el principio, por lo menos desde “Young Team” (97), haber seguido esa carrera en tiempo real y no en diferido, haber visto cómo te salen arrugas o se te cae el pelo al mismo tiempo que a ellos. Solo así podrás ser consciente de cómo Mogwai han formado parte de la mitad de tu vida, y de que hay formas de crecer y evolucionar sin causar estruendo ni molestar a los demás. Que es lo que han hecho los escoceses en estos años: convertirse en una banda versátil y mayúscula de manera elegante y silenciosa. Y así, en esas casi dos décadas de compañía hemos usado su música en los puntos más críticos: para llorar el desasosiego existencial y la pérdida de los amores queridos, para ahogar la ira, para alimentar la melancolía. Pues bien, ahora podemos usarlos para otro montón de cosas más, porque las ganas de bailar que transmiten temas como “Mexican Grand Prix”, “George Square Thatcher Death Party” o “Remurdered” eran impensables antaño.
 
Pues eso, su discografía oculta está repleta de creaciones y formatos singulares. Hay trabajos subterráneos que merece la pena elevar a la superficie. Seleccionemos algunos pues.
 
1)     A “Friend of the Night” (2006), quizá su mejor canción de todos los tiempos, había que tratarla con honores de single, una bonita portada y dos caras B del calibre de “Fresh Crown” y “1% of Monster”.
 
2)     El EP single “Batcat” (2008): aparte de su ciclópea canción estrella, convertida en popular cierre de sus conciertos, en él podemos encontrar la evocadora e impronunciable “Stupid Prick Gets Chased By The Police and Loses His Slut Girlfriend” y esa delicia llamada “Devil Rides” con la voz del ínclito Roky Erikson.
 
3)     “Special Moves” (2010), ese álbum en vivo grabado en el Music Hall de Williamsburg, Brooklyn, en el que al fin (sí, ¡¡al fin!!) se les puede escuchar tocando la maravillosa “Cody”. Producto obligatorio en el catálogo para  inmortalizar un directo contundente y cerval.
 
4)     El magnífico EP “Earth Division” (2011), con espectaculares ramalazos sinfónicos, folk de armónica y guitarra acústica, descargas de electro-rock, y con canciones tan redondas como “Hound of Winter” y “Drunk and Crazy”.
 
5)     Las caras B de los singles de “Hardcore Will Never Die, But You Will” (2011): “Hasenheide” como brutal apéndice para la brutal “Rano Pano” y la colosal “Slight Domestic” replicando sin pudor a “Mexican Grand Prix”.
 
6)     La banda sonora de la serie francesa “Les Revenants” (2012-2013): una amalgama única de composiciones que confirma a los Mogwai más románticos (mucho piano, menos guitarras) y a la vez inquietantes.
 
7)     La primera parte del EP “Music Industry 3. Fitness Industry 1” (2014), inaugurada con “Teenage Exorcists”, pura joya post-punk con Stuart cantando de nuevo a voz descubierta. La segunda parte son remixes de temas de “Rave Tapes” (2014), aunque ya se sabe lo que opina servidora sobre el dudoso arte de descuartizar canciones.
  
8)     Como guinda, un audiovisual: “Adelia, I Want to Love”, ese mini-documental firmado por Vincent Moon y Teresa Eggers que acompañaba la edición especial de “The Hawk Is Howling” (2008). Preciosas imágenes y grandes reflexiones.
 
Pero si no os apetece complicaros mucho la vida, no sufráis: para el próximo otoño se anuncia la publicación de “Central Belters” (2015), recopilatorio conmemorativo de su vigésimo cumpleaños. Una colección que incluirá no solo los cortes imprescindibles de su legado habitual, sino también un buen fajo de experimentos y rarezas. Interesante conducto para solapar cielo y tierra, y rendir tributo a este inefable monstruito de cinco cabezas (seis si contamos a Luke Sutherland). Felicidades.
 

03 agosto 2015

CANCIONERO: ERIK SATIE "Premiére Gymnopédie: Lent et Doloreux"


Not only rock´n´roll. La música es universal en sus formas y medidas. La música te atrapa cuando menos te lo esperas. Músicas que no buscas te secuestran en el momento más inesperado. Oyes una melodía que te eriza los pelos, al rato la olvidas, un buen día vuelve a aparecer, y a desaparecer, y pasan los años y la melodía está en tu subconsciente aunque no logres recordarla. Y cuando al fin descubres quién es el autor y la encuadras en un contexto, esa música se convierte en parte de tu organismo. Ya la tienes en tus células, en tu cabeza, en tu corazón, apta para ser usada en cualquier momento. No sé en cuántos lugares y momentos habré escuchado esta pieza de Satie. Cafés alternativos, museos, ondas radiofónicas, escenas cinematográficas, consultas de teraupeutas o dentistas. Ahora que la he cazado, ahora que ya es mía, es el soundtrack que suena en mi cabeza cada vez que estoy triste. Hoy no estoy triste, pero no puedo negarme el placer infinito de escucharla una vez más.

Erik Satie compuso tres gymnopédies para piano, inspirándose en las danzas de la Antigua Grecia y tratando de desafiar las convenciones de la música clásica. Esta primera fue publicada en 1888 y ha sido recreada por artistas tan dispares como John Cage, Gary Numan o Daniel Varsano. También ha sido incluida como banda sonora de numerosos videojuegos, films y documentales, como el extraordinario “Man on Wire” (2008) de James Marsh.  

29 julio 2015

DISCOS: GIANT SAND "Heartbreak Pass"


Publicación: Mayo 2015

Sello: New West Records

Abordar un disco de Howe Gelb no es tarea de rutina. Hay que buscar el momento, remangarse y concentrarse, porque cada ofrenda suya, en cualquiera de sus formatos artísticos, es una intensa experiencia. Sin importar la exactitud o la limpieza, sin miedo a las grietas, Gelb nos brinda un quebradizo pero sabio recital en cada paso que da. Son muchos pasos ya, una concienzuda caminata que ahora alcanza 30 años y más de una treintena de discos. Así, “Heartbreak Pass” no podía ser más que un álbum de brindis, auto-homenaje y entrañable reunión. No, no están todos. Por desgracia no está Rainer Ptacek. Por compartimentación tampoco están Burns y Convertino. Pero aún así la reunión sigue siendo vibrante, auténtica y puede que muy nostálgica, y de ella nace un disco a la altura de las circunstancias. Abramos el armario y saquemos todo nuestro vestuario, lo necesitaremos: la chupa de cuero, las hebillas, las botas de piel de serpiente, el poncho, la camisa a cuadros, el sombrero Stetson, el tacón de aguja y el esmoquin. Todos los frutos de ese luengo e incansable viaje recolectados en pequeños y sabrosos cachitos de tres minutos.

Las favoritas: “Heaventually”, “Texting Feist”, “Hurtin´Habit”, “Transponder”, “Every Now and Then”, “Man on a String”, “Home Sweet Home”, “Eye Opening”, “House in Order”, “Gypsy Candle”.

23 julio 2015

DISCOS: DOMINIQUE A "Éléor"


Publicación: Marzo 2015

Sello: Wagram Music

Por qué ha tardado tanto en llegar este “Éléor” a nuestros oídos es todo un misterio, más bien una alerta de aguda dejadez. Sin embargo, más vale tarde, aunque jamás es tarde para la música, porque la música viene para quedarse, para siempre. Y el nuevo trabajo del respetabilísimo Dominique se quedará junto a todos los anteriores, sin desmerecer ni destacar, una pieza más de un engranaje sólido, pétreo, irreprochable. Puede que muchas de estas canciones parezcan ya vividas, una oda resonante repetida o reconvertida de añejas estrofas o melodías, pero ¿qué más da? Incluso escuchar una misma canción de este hombre una y otra vez es un placer infinito. Y si su música fuera la única música disponible en el universo, podríamos soportarlo sin dolor. Genial, como de costumbre.

Las favoritas: “Cap Farvel”, “Par Le Canada”, “Central Otago”, “Au Revoir, Mon Amour”, “Une Autre Vie”, “L´Océan”, “Celle Qui Ne Me Quittera Jamais”, “Passer Nous Voir”.

20 julio 2015

DESCUBRIENDO A... CHASTITY BELT


Quiénes son: Julia Shapiro (guitarra y supervoz), Lydia Lund (guitarra), Gretchen Grimm (batería) y Annie Truscott (bajo), cuatro chicas rockeras afincadas en Seattle.

Qué hacen: recordarnos que el post-punk y el riot grrrl aún no han muerto.

Discos: “No Regerts” (2013) y “Time To Go Home” (2015).

Buenos temas: “Black Sail”, “Full”, “Happiness”, “Giant Vagina”, “Drone”, “Trapped”, “Cool Slut”, “On The Floor”, “Lydia”, “IDC”.

14 julio 2015

CONCIERTOS: NOS ALIVE 2015

Lisboa. Paseo Marítimo de Algés. 10 y 11 de julio 2015.

Lanzarse a descubrir festivales más allá de nuestras fronteras es deporte de riesgo a estas alturas de la película, cuando los macrofestivales dejaron de ser una tradición incentivada, cuando has perdido el hilo de las modas o has escuchado demasiado como para permitirte el caprichoso lujo de cribar sin piedad. Pero siempre queda ese pequeño poso, esas ganas de volver a ser joven (de carné, que no de espíritu), de dejar las exigencias a un lado y volver a formar parte de la corriente. No siempre es fácil. A veces la corriente te lleva pero otras veces te ahoga. Cuando la mayoría de la programación te es indiferente existe tiempo para valoraciones y reflexiones alternativas, para tomártelo con calma, para seleccionar o simplemente descansar, o asomarte a echar un vistazo a esa banda de la que no sabes nada y que puede horrorizarte o sorprenderte gratamente. Y eso es lo que ha sido este NOS Alive lisboeta, o más bien dos tercios de él (solo asistimos viernes y sábado): un experimento a la par que un recordatorio de otros tiempos, tiempos de FIBs y Primaveras, tiempos de bullicio y masificación, de carpas rebosantes de fans agradecidos, tiempos de constantes consultas al timetable y al reloj. Conciertos buenos, conciertos malos, conciertos neutros. ¿Y qué hemos aprendido? ¿Qué conclusiones y vivencias nos traemos de la hermosa y bohemia Lisboa? Pues más o menos las siguientes.

-        Que los portugueses saben organizar festivales, pese al ocasional caos de tránsito dentro del recinto.

-        Que en este festival existe una desproporción desmesurada de dimensiones entre el escenario principal y el resto de carpas.

-        Que se puede tener una banda de rock sin batería siempre que haya pies que sepan manejar pedales, como demostraron el espléndido Daniel Kemish y su contrabajista.

-        Que los presuntamente desconocidos y bastante interesantes Bear´s Den tienen un fiel ejército de seguidores (y ellos ni siquiera lo sabían).

-        Que las impecables grabaciones de Cold Specks se convierten en algo frío y descolorido en vivo.

-        Que Becca Macintyre, vocalista de Marmozets, es una bestia parda sobre el escenario.

-        Que la leyenda sobre el gran directo de Mumford & Sons es verdadera, aunque exista un abismo cualitativo entre las canciones de sus primeros discos y las planas composiciones del último. La diferencia es tan simple como un banjo.

-        Que Samuel T. Herring, vocalista de Future Islands, está para que lo encierren.

-        Que no entiendo a James Blake: ni su música ni las pasiones que despierta.

-        Que tampoco entiendo a Roísín Murphy y su absurdo carnaval.

-        Que el directo-karaoke de Sleaford Mods es una tomadura de pelo, por mucho que evoquen a The Fall.

-        Que hay magníficas bandas portuguesas emergentes, como Los Waves, Tape Junk, Pista o Cave Story.

-        Que Dead Combo son símbolo en su país con razón: el look, el atrezzo y esa mezcla de blues y tradición destilan carisma por los cuatro costados.

-        Que The Jesus & Mary Chain están en una excelente forma. “Psycocandy” (85) es un regalo para nostálgicos, pero rubricarlo con “Head On”, “Some Candy Talking” y “Reverence” es de traca.

-        Que Mogwai son y seguirán siendo gigantes. Tan, tan gigantes que una carpa semi-cerrada enjaula injustamente su estratosférica enormidad.

-        Que Disclosure y Flight Facilities son aptos para la fiesta, en una concepción de la electrónica que va más allá de platos y DJ.
 




 
Imágenes, por orden: Daniel Kemish, Bear´s Den, Dead Combo, Mogwai, The Jesus & Mary Chain.

A Ana y Nerea: gracias por las fotos.

www.nosalive.com/es/