08 mayo 2016

CONCIERTOS: DAMIEN JURADO + THE WEATHER STATION

Madrid. Teatro Lara. 5-5-2016.


There was a time when we were golden like the sun…

Así empieza “Life Away from The Garden”, esa canción que siento como si fuera de mi propiedad. Ya me hubiese gustado que Damien me la dedicara, al igual que hizo dedicando “Kola” a esa chica que suplicaba sin éxito “Sheets” y no sé qué más desde el primer palco. Pero “Life Away from the Garden” no sonó, al igual que tantas otras. Para contentar íntegramente a una servidora debería haber tocado tres o cuatro horas al estilo Springsteen, cosa que no ocurrió y temo que nunca ocurrirá. Porque este tipo pasa por cada escenario como una exhalación, cumple con sus trámites de la forma más pulcra posible y desaparece como un relámpago al final de la tormenta dejando a todo el mundo con cara de tonto y ganas de mucho más. Sí, fue un show bastante microscópico, pero de una intensidad absolutamente atómica. Lo uno por lo otro.

Breve mención aquí y ahora para The Weather Station, proyecto de la canadiense Tamara Hope, aspirante a nueva Joni Mitchell y primeriza en nuestro país. Su set de guitarra eléctrica-batería descubrió una interesante y negra visión del folk y una voz esplendorosa.

Pese a la sensación de incompleta plenitud, sigo y seguiré diciendo que Damien es de esos artistas en los que creo totalmente, a los que daría un gran abrazo por llenar mi pequeño universo paralelo de belleza. Se merece un respeto. No obstante, estamos ante el hombre que rompió a llorar sobre las tablas en un Tanned Tinn, aplastado por sus miserias humanas. O el hombre solidario que defiende la expansión del arte por rincones fuera de circuitos comunes, ya se llamen Orense, Castellón, Cádiz, Murcia, Cartagena o Ciudad Real. Y ahora que surge este tema, ¿para cuándo un concierto de Damien Jurado en el Círculo del Arte de Toledo? ¿Qué mejor enclave para acoger su música y su mensaje? Qué bien casarían “This Time Next Year” o “Jericho Road” en ese presbiterio. Seguro que él se sentiría como en casa. Y nosotros lloraríamos de la emoción. Apunten la sugerencia, señores de Grupo 5 Notas. Y soñemos…

Es un placer cuando Damien se presenta solo con su acústica, pero es cierto que su repertorio más reciente no tiene sentido sin el apoyo de una banda (bárbara guitarrista, bárbaro batería). Estas composiciones demandan adornos, color, calor, un golpe seco y tajante con la maza del juez. Es injusto que esa guitarra viaje por tan adustos parajes en solitario, esa guitarra sencilla y límpida en la que sigue luciendo la foto de Richard Swift. Y cuantísimo le debe Damien a este hombre, el buen amigo que un día le dijo: “Amplía tus horizontes. ¿De qué tienes miedo?”. Pues bien, efectivamente el miedo se disipó hace tiempo, aunque yo tuviera que esperar hasta el jueves para corroborarlo, para comprender a fondo el crecimiento creativo sin par de este artista gigantesco (en todos los sentidos) y para dicotomizar entre el personaje y la persona.

El personaje: la gama de matices y registros ha engordado notablemente, desde el rol de chico marginal y atribulado de sus inicios. Ahora sigue fluyendo una especie de melancolía infinita, pero el mirlo enjaulado se ha convertido en un águila imperial. Damien ya no solo habla en susurros, sino que grita, invoca, aprieta los dientes, chasquea la lengua y aúlla como un coyote. Incluso se levanta de su tradicional trono de modestia recogida para compartir el ritmo con sus compañeros en la megaconstrucción sonora “Nothing Is The News”, o baja a la platea guache y micro en mano, para encarar a la banda y administrarla como un endemoniado director de orquesta mientras remacha la orgía psicodélica de “TAQOMA” con los versos omnipresentes y reescritos de “Silver Timothy”. Y en ese preciso instante creí estar viendo a The Doors

La persona: a Damien lo había visto en otros lugares hace muchos años y entonces adiviné el alma de un ser humano tímido y frágil, empeñado en pasar de puntillas por la lujosa alfombra roja que el mundo le tendía. Ahora ya no es así. Ahora es un cachondo, sin miedo al ridículo y bien pagado de sí mismo, capaz de bromear a saco con la audiencia, recordar lo duro que es llevar ropa limpia y seca cuando andas tirado  en la carretera, reseñar los enlaces matrimoniales de sus colegas de escenario y darles las gracias por “haber abandonado a sus mujeres por él”.

Primer acto, el personaje: silencio y concentración absolutos. Entreacto y bises, la persona: soltura, empatía y un sentido del humor cortante como un cuchillo jamonero.

Definición aproximada para “Kola”: “Esta es una de las canciones más románticas que nunca he escrito. Al menos en ella no muere nadie”.

Este era el bálsamo de una oportunidad lamentablemente perdida en el pasado, aquella otra gira que lo trajo a España con acompañamiento en el 2012. No pude estar allí porque justo ese día regresaba de su país, ese inmenso país que él recorre sin cesar, una y otra vez, de cuerpo y mente, y que nos presenta en pequeños artículos de doble ángulo haciendo de su trabajo una guía Lonely Planet no apta para obtusos. Arkansas, Ohio, Wyoming, Maine, Nevada, Texas, Denton, Abilene, Omaha, Hoquiam, Kalama, Kansas City, Onalaska, Tacoma… Y la lista no ha acabado.

Y nunca, nunca olvidaré que precisamente allá, sobre su suelo natal, descubrí el exuberante “Maraqopa” (2012). Allí oí por primera vez aquello de “all of us light, all of us free”. Nadie sabe las veces que me he repetido mentalmente este mantra; juro que me ayuda. Por eso quería que me lo cantara él, alto y claro, face to face. Pero no pudo ser. Así que es mejor olvidar lo que no pasó y sentir lo que sucedió. Y sucedió que vimos como “Silver Timothy” (versión original), “Magic Number”, “Exit 353”, “Lon Bella”, “Mellow Blue Polka Dot”, “Sam and Davy”, “Nothing Is The News” o “TAQOMA” cobraban vida. Que el sueño que sale del reproductor y te llena los oídos a rebosar no es un sueño imposible. Que es factible modularlo con seres de carne y hueso, unos pocos instrumentos y mucha imaginación. Es trabajo, sí, trabajo muy duro. Es inspiración, sí, genuina inspiración. Pero también es un poquito de magia. Magia que hace que cosas aparentemente inalcanzables se puedan tocar con los dedos.

Magic will do what magic does” (“Cloudy Shoes”; tampoco sonó).

Así que lejos de deseos insatisfechos, demandas desatendidas, tiempos que pasan demasiado rápido y logísticas defectuosas, lejos de la lluvia amenazante y de los dolores que no cesan… lejos de todo eso quedémonos con ese sueño sónico hecho realidad, y con la suerte de haber podido conocer al patito feo que una vez se convirtió en cisne y nos cautivó con un talento y una sensibilidad inconmensurables.

03 mayo 2016

DISCOS: THE CORAL "Distance Inbetween"


Publicación: Marzo 2016

Sello: Ignition Records

Cuando escuché por primera vez su ya lejano álbum de debú debí jurarles fidelidad eterna; qué deleite aquellas “Shadows Fall”, “Simon Diamond” o “Calendars & Clocks”. El caso es que cada disco de los británicos es bien recibido incluso si, como este, se atasca en estereotipos trillados. Y es que muchas de sus canciones suenan a versiones de viejos clásicos, a algo que ya se ha hecho cientos de veces antes. No obstante, los efluvios retro siempre están ahí, como una marca de agua indeleble, aunque se empeñen en parecer más duros o más modernos. Sus mejores instantáneas forman ya parte del pasado, pero si aún son capaces de lograr hitos como “She Runs The River” (exaltación de los mismísimos Crosby, Stills & Nash), la fidelidad seguirá perdurando intacta.

Buenos momentos: “Connector”, “White Bird”, “Chasing The Tail of A Dream”, “It´s You”, “She Runs The River”.

26 abril 2016

DISCOS: STEVE MASON "Meet The Humans"


Publicación: Febrero 2016

Sello: Double Six

A falta de pan… Es decir, a falta de The Beta Band, banda a la que tanto admirábamos y que tan buenos ratos nos hizo pasar antaño, buenos son los discos de Steve Mason en solitario. Quizá porque tienen algo de aquello sin llegar a ser lo mismo. “Meet The Humans” es otro ejercicio de acierto en su especialidad: un álbum de pop psicodélico y espacial que arranca burbujeante para volverse atmosférico e intimista, y luego vuelve a remontar quedando rubricado con una osada pincelada de techno-pop (“Words in My Head”). No será la panacea de la innovación ni el mejor disco del mundo, pero temas como “Alive” (la cara refulgente) y “Through My Window” (la cruz sombría) bien merecen una misa.

Especiales: “Water Bored”, “Alive”, “Alright”, “Run Away”, “Hardly Go Through”, “Through My Window”, “Planet Sizes”.

23 abril 2016

DISCOS: M.WARD "More Rain"


Publicación: Marzo 2016

Sello: Merge Records

Tiene su gracia ponerse a escuchar este álbum el día más borrascoso del año, mientras la lluvia no deja de jarrear contra los cristales. Varios años ha trabajado Matt Ward en este trabajo, con colaboraciones lujosas como las de Neko Case o Peter Buck, y sin embargo, a este disco le falta algo. No sabría decir el qué, pero sugiere una sensación de formalismo demasiado fría. Y el apagón progresivo (evitemos en lo posible el anglicismo fade out) en muchas de sus mejores canciones propone la vaga idea de un sainete inacabado. Eso sí, Ward sigue sabiendo como nadie atrapar las esencias de lo clásico, haciéndote creer por momentos que de tu reproductor emergen Eddie Cochran, Fats Domino o The Temptations. Así pues, sigamos apostando por él.

Buenas: “Pirate Dial”, “Time Won´t Wait”, “Confession”, “You´re So Good To Me”, “Temptation”, “Little Baby”.

www.mwardmusic.com

15 abril 2016

DESCUBRIENDO A... GAZEBOS


Quiénes son: grupo recién bautizado en Seattle y formado por Shannon Perry (voz), TV Coahran (guitarra, teclados), Shane Herrell (bajo) y Jordan T. Adams (batería). Nada que ver con el italiano ochentero de “I Like Chopin”.

Qué hacen: un pisto calibrado y adictivo de punk, pop, garage y soul, como meter en una coctelera a The B-52´s, Bikini Kill y Amy Winehouse.

Su estreno: “Die Alone” (2016).  

Al loro con: la peculiar Shannon Perry, todo un vozarrón y un auténtico cuadro de body art.

Temazos: “Just Get High”, “Maintenance”, “Sauna”, “There Are Worse Thing I Could Do”, “Not Allowed”, “Boys I Like”.

10 abril 2016

DISCOS: IGGY POP "Post Pop Depression"


Publicación: Marzo 2016

Sello: Loma Vista Recordings

Dice nuestro amigo el cojo mantecas que se retira. ¿Cómo? Sí, hombre, venga ya. Vamos, que me cuesta creerlo. Aceptando que pudiera ser así (los años y excesos no pasan en balde), no se podía haber marcado una despedida más digna y señorial. Un disco propio de Iggy, que no de los Stooges, que quede claro. “Post Pop Depression” no es un álbum de punk-rock desmelenado, sino un simposio del lado más cool de la iguana. De hecho en él se pueden palpar mil y un matices como si de una enciclopedia genérica se tratara. Delicioso pop en “Gardenia”, soul en “Chocolate Drops”, dance en “Sunday”, orientalismo en “American Valhalla” o western en “Vulture”. Incluso se pueden mezclar en un mismo bote el hard rock, la sinfonía y el fandango, como pone de manifiesto la montaña rusa de “German Days”. En fin, amigo Iggy, que si es verdad que te marchas solo nos queda dar las gracias. Por este disco y todos los anteriores, por tantos himnos, tantas risas y tantos chutes de adrenalina. Pero vuelvo a decir que no me lo creo.


07 abril 2016

DISCOS: THE CAVE SINGERS "Banshee"


Publicación: Febrero 2016

Siento debilidad por esta banda, no lo puedo remediar. Así que no importa que las cotas de aquel adictivo y volcánico “No Witch” (2011) se hayan convertido en un destino arduamente alcanzable. Algún día llegará el día. Mientras tanto nos conformamos con discos como este “Banshee” (2016) –gran título-, bueno sin ser excelente, sobrio sin rozar lo patológico. Sin duda su punto fuerte es el dominio del riff mántrico y los ritmos potentes, y quizá deberían abundar más en esa faceta que los hace tan fascinantes. Pero cuando el ritmo se contiene y las aguas se calman también suenan cosas que sugieren verdadera autenticidad. Es difícil crear música con marca propia y ellos lo hacen.

Los puntos fuertes: “That´s Why”, “Southern Bell”, “The Swimmer”, “Christmas Night”, “Light in The House”.

01 abril 2016

DISCOS: DAMIEN JURADO "Visions of Us on The Land"


Publicación: Marzo 2016

Sello: Secretly Canadian

Y este es el fin de la trilogía, esa fascinante peregrinación que un día comenzó en un enigmático lugar llamado Maraqopa. Un desenlace abrumador y mágico, el broche a una racha fantástica que promete no tener caducidad visible. Y es que en los últimos años los discos de Damien Jurado se han convertido en un regalo ilusionante; celebras su llegada con entusiasmo y ansiedad, los abrazas como si fueran delicados bebés recién nacidos y te metes bajo las mantas con ellos para dedicarles todos tus sentidos. Y los sientes de verdad, los tocas y saboreas, escuchas maravillas turbadoras, incluso ves esos paisajes con una nitidez que casi asusta. En esta entrega Damien nos ofrece nada menos que diecisiete canciones, cuando pocos artistas son capaces hoy en día de llegar a la docena. Bravo por él. Aunque lo más sorprendente es lograr un álbum tan abundante y prolífico sin una sola fisura. “Vision of Us on The Land” (2016) es una delicia de principio a fin, un luminoso arco iris de psicodelia contenida, como anuncian imponentes “November 20” o una inmensa “Mellow Blue Polka Dot” que rememora los ecos lejanos de “Silver Timothy”, dando una lógica continuidad a la historia. Y queremos más historias, muchísimas más. Queremos que este hombre nos siga emocionando de la forma que solo él sabe hacer.

Una pequeña y hermosa selección: “November 20”, “Mellow Blue Polka Dot”, “Lon Bella”, “Sam and Davy”, “TAQOMA”, “Cinco de Tomorrow”, “A.M.AM”.

23 marzo 2016

DISCOS: FIELD MUSIC "Commontime"


Publicación: Febrero 2016

Sello: Memphis Industries Records

Cuando los primeros segundos de un disco te traen automáticamente a la mente a Talking Heads, es obligatorio dedicarle toda la atención. Eso ocurre con este “Commontime” (2016), último trabajo de un combo que ha dejado cosas tan aceptables como aquel “Measure” (2010) pero que no se sabe si va o viene (es lo que tiene el pluriempleo de los músicos). Y esa atención merece la pena, pues el premio es descubrir un disco tentacular, un cesto donde caben muchos estilos y arreglos sin degenerar en un galimatías infumable, sino en un álbum luminoso y organizado. David Byrne no está solo; a su exquisita mesa de té ha invitado a eminencias como Brian Wilson o Marvin Gaye. Y todos conviven en una armonía de cuento de hadas con mucho ritmo y final feliz.

Irresistibles: “The Noisy Days Are Over”, “But Not for You”, “I´m Glad”, “Don´t You Want to Know What´s Wrong?”, “Trouble at The Lights”, “It´s a Good Thing”, “Same Name”.

20 marzo 2016

DISCOS EN RESCATE: WRECKLESS ERIC "AmERICa"


Publicación: Noviembre 2015

Sello: Fire Records

Alguien puso en mi onda este disco hace poco y sobró una primera escucha para descubrir la verdad: otro artista de culto, recostado placenteramente bajo las sombras del mainstream y abanderado por una minoría fiel. El retazo juvenil “Whole Wide World” (grabado 1977, servidora casi aún no daba sus primeros pasitos) es el lastre mencionable en cualquier artículo, pero más allá hay otro mundo de creatividad, aunque sea un poco perezosa y dilatada en el tiempo. Merece la pena cazar álbumes como “AmERICa” (2015), llenos de vibraciones, de canciones que te llenan de energía y que te recuerdan el tiempo que no le has dedicado a Robyn Hitchcock o la universalidad de una Velvet Underground que se deja resucitar en cortes como “Several Shades of Green”, “Transitory Thing” o “Have a Great Day”. ¿Reseña o descubrimiento? Ambas cosas, pues.

Dos temazos de bandera: “White Bread” y “Boy Band”.

16 marzo 2016

RETROSPECTIVAS: FAMILY "Music in a Doll´s House"

Joyas de los 60


Año de publicación: 1968

Sello: Reprise Records

Fue en la calle Matthew de Liverpool, en uno de sus ladrillos grabados. Ahí me enteré de que había otros Family aparte de los del soplo en el corazón. Pasaron algunos años hasta que me introduje en el universo de estos británicos de Leicester acreedores de todas las etiquetas ponibles a su corta pero fructífera vida: leyenda, banda de culto, etc, etc, etc. Le “robaron” a los Beatles la idea de la casa de muñecas, firmando un glorioso debú, una ópera pop-rock psicodélico a la altura de las más sonadas cumbres de The Moody Blues o la Electric Light Orchestra. Un disco de lleno de sabiduría en su construcción, instrumentación y producción, una perfecta joya que engancha por su locura y por su originalidad. No tenían ni un pelo de tontos. Lástima que duraran tan poco.

Pasajes especiales: “Mellowing Grey”, “Never Like This”, “Old Songs New Songs”, “Hey Mr. Policeman”, “Peace of Mind”.

13 marzo 2016

DISCOS: KULA SHAKER "K 2.0."


Publicación: Febrero 2016

Sello: StrangeF.O.L.K

Es posible que la carrera de Kula Shaker haya sido (o sea) una de las más erráticas de la música popular. Aunque lo que algunos llaman errático otros lo consideran libérrimo. O sea, que hago lo que me da la gana cuando quiero. La K pretendía ser una pista para acabar siendo solo una broma. Esto no es la versión mejorada de aquel sublime “K” (96) pero reafirma la amplitud de horizontes de Crispian Mills. Desde el rock más duro hasta el country and western, pasando por epopeyas folk e incluso destellos funky. También algo de sánscrito y sitar, pero en minúscula medida. Un gran disco si se le da la oportunidad adecuada.

Buenísimas: “Infinite Sun”, “Oh Mary”, “High Noon”, “Get Right Get Ready”.

PD: qué gozada es volver a escuchar “Tattva” y “Govinda” veinte años después.

08 marzo 2016

DESCUBRIENDO A... FRASER A. GORMAN


Quién es: simpático y joven talento de Melbourne al que todo el mundo compara con Bob Dylan. ¿Por sus canciones? ¿Por su pelo? ¿Por su portada?

Qué hace: folk-rock de impecable factura y a la americana.

Discografía: el EP “Fraser A. Gorman” (2013) y el largo “Slow Gum” (2015).

Aparte de la evidencia Dylan, te gustará si te gustan contemporáneos como M.Ward o Cass McCombs.

Impecable muestrario: Book of Love”, “Shiny Gun”, “Broken Hands”, “Mystic Mile”, “We´re All Right”, “Dark Eyes”, “Blossom & Snow”.

28 febrero 2016

CONCIERTOS: ARIZONA BABY

Toledo. Círculo del Arte. 26-2-2016.


Pues sí, Javier Vielba tiene razón: ya no se estudia filosofía en los institutos, quizá porque es mejor que la gente no piense, porque es mucho más fácil gobernar máquinas que personas. Totalmente de acuerdo con eso. También de acuerdo con lo de que a veces cantar ayuda y con el acierto que supone fomentar un cercano feeling banda-público. Pero su excesivo y maniaco chamanismo a ratos carga. Y dicho esto, no hay más objeciones. Porque Arizona Baby se han consagrado como un valor seguro de nuestra música a base de remover en los mejores géneros de siempre. La teoría del menos es más (tres sujetos, tres instrumentos y chimpún) y el arte de modelar los sonidos clásicos como un pedazo de plastilina para crear una nueva figura que supera el examen del tiempo. Más cosas a su favor: a) punch para estribillos, puentes y desenlaces redondos, b) una convincente y enorme voz, c) altísima capacidad de improvisación, d) un guitarrista colosal y sublime que se llama Rubén Marrón. Así pues, cómo no van a entusiasmar en masa, a los frikis del vinilo, los coleccionistas de reliquias, los que sueñan con Nashville y Memphis, los descubridores de nuevos mundos, los abrazatendencias de última generación. Suenan a antiquísimo y flamante a la vez, campando a sus anchas por un escenario que muta de taberna jacarandosa a plataforma experimental con un solo chasquido de cuerda.
 
Me enamoré hace unos años de “Second To None” (2009), hasta el punto de meterlo en mi mochila de discos favoritos de todos los tiempos junto a los universales. Esta vez  pasaron por él de puntillas (solo “The Thruth”, “Dirge” y “Shiralee”), pero a cambio lanzaron un puñado de sus más recientes nickels (y no de madera precisamente), algunos con baños especiales de soul, psicodelia, boogie y un poco de zeppelin. Agarré con especial entusiasmo y ahínco “Owners of The World”, “Create Your Own God”, “Real Lies” y la babilónica “If I Could”, me las metí en el bolsillo y cerré bien la cremallera. Sensaciones inolvidables que jamás hay que perder.

Crear espectáculo no es tarea difícil (ya lo hacen nuestros políticos todos los días) pero crear un espectáculo como el de estos pucelanos en vivo ya es otra cosa. Cada nota, cada gesto y cada boom encaja sin la rígida sensación de haber trazado todo con escuadra y cartabón. Y el aura de Hank Williams o de John Fahey vuelan por la sala, saludándose con otros que se apuntan a la fiesta, como James Brown, Wilson Pickett o Arthur Brown, porque esta fiesta, señores, es de todos. De ellos, de nosotros, de los más grandes y de los que quedan por venir. Al final el barbudo chamán vuelve a tener razón: la música solo da alegrías.

25 febrero 2016

DESCUBRIENDO A... MYSTIC BRAVES


Quiénes son: cinco chicos afincados en Los Angeles con nombres realmente curiosos: Julian Ducatenzeiler (voz, guitarra), Tony Malacara (voz, bajo), Cameron Gartung (batería), Shane Stotsenberg (voz, guitarra) e Ignacio González (teclados, percusión).

Qué hacen: pop-rock psicodélico, sonido y estética 100% sixties.

Discografía: “Mystic Braves” (2013), “Desert Island” (2014), “Days of Yesteryear” (2015).

Curiosidad: han teloneado a The Zombies o versionado a The Chocolate Watchband. Elemental, querido Watson.

Grandes temas: “Bright Blue Day Haze”, “Coyote Blood”, “Born Without a Heart”, “In The Past”, “Earthshake”, “Mystic Rabbit”, “Misery Loves Company”, “Cloud Nine”, “No Trash”, “Now That You´re Gone”, “Spanish Rain”, “Born to Get to You”.

21 febrero 2016

CONCIERTOS: AUTOMATICS

Toledo. Círculo del Arte. 20-2-2016.


Cambio de planes. En este post debería estar el gran Dominique A, pero el inesperado aplazamiento de su gira española reventó un fin de semana de propósitos que se convirtieron en otros a toda velocidad y por casualidad. Circunstancias del destino que pueden llevarte de viaje al pasado gracias al más puro azar. 1999. Era nuestro primer FIB, aquellos tiempos en los que la máquina macrofestivalera era modestamente controlable, los grupos españoles se batían en los grandes escenarios con los foráneos por méritos propios y la gente iba a los conciertos a ver conciertos. En aquellos días Automatics ya llevaban una carrera de paso firme, y tras aquel espléndido concierto en el escenario Maravillas con los amplis al 11 como Spinal Tap (igual que anoche en la iglesia, por cierto), los adoptamos como los Jesus Mary patrios y “Space Rock Melodies” (97) y “Duty” (99) se convirtieron en cachitos de hierro y cromo quemados y rebobinados una y otra vez. Y por cierto, aquel día también vimos a Dominique A en otro escenario pero el mismo festival. ¿Es o no curioso esto del destino?

Así que había que seguir la estela del gusanillo del recuerdo, aquellos maravillosos años en los que descubríamos todo ese mundo que era la música, todo nos parecía bueno, todo nos parecía bien. Lamentablemente, los cándidos e influenciables jovencitos de entonces desaparecieron, pero hay cosas que no han cambiado: un puñado de ruido bajo control siempre es bienvenido. Ha llovido desde el 99 pero Automatics ayer me parecieron la misma banda envuelta en azul de aquella gloriosa noche, bien con excelentes temas nuevos como “Puppet Boy”, “Flying Around The World” o “Monsters”, bien refrescándonos la memoria con las eternas y adictivas “TV Preacher”, “Watch Over You” o “Swayfest”.

13 febrero 2016

RETROSPECTIVAS: THE DOORS "The Doors"

Joyas de los 60


Año de publicación: 1967

Sello: Elektra Records

Los discos presentación de muchas bandas han marcado un hito a lo largo de las décadas. The Doors asfaltaron su camino con este trascendental debú, un camino que más tarde serpenteó hacia diferentes destinos claramente esbozados en una declaración de intenciones inicial incontestable y revolucionaria. El rock psicodélico no se concibe sin este álbum, sin la mítica y abrumadora exhibición de Ray Manzarek en “Light My Fire” (versión extendida), sin los atrevidos versos de Morrison, los préstamos de William Blake (“End of The Night”), de Bertold Bretch y Kurt Weill (“Alabama Song”), de Willie Dixon (“Back Door Man”). La Historia del rock no puede entenderse sin episodios como “Break on Through”, “Light My Fire”, “The Crystal Ship” o “The End”. Ya sabemos dónde y cómo acabó el viaje, pero qué punto de partida tan monumental.

05 febrero 2016

DISCOS: TINDERSTICKS "The Waiting Room"


Publicación: Enero 2016

Sello: Lucky Dog/City Slang

Puede que el décimo álbum de Tindersticks no sea su mejor álbum. Puede que muchas de las cosas que contiene ya las hayas escuchado antes. Puede que haya recurrencias que, lejos de resultar agotadoras, siguen siendo agradecidas como el primer día. Puede que ya no haga falta inventar nada para mantener un estatus categóricamente intocable. Puede que en su próxima gira volvamos a besarles los pies como siervos subyugados.

The Waiting Room” viene acompañado por una colección de cortometrajes, tantos como temas contiene (habrá que verlos para completar el trabajo, desde luego) y musita nuevamente un ronroneo de innovación sutil acurrucada entre líneas, flagrante en el egregio poder funky de “Were We Once Lovers?” o la exclusividad jazz de “Help Yourself”. Dos temas que insinúan una revolución drástica que nunca termina de llegar. Ni falta que les hace.

28 enero 2016

DESCUBRIENDO A... THE DESLONDES


Quiénes son: un nostálgico y vistoso grupo de Nueva Orleans formado por Sam Doores (voz, guitarra), Riley Downing (voz, guitarra), Dan Cutler (voz, contrabajo), Cameron Snyder (voz, percusión), John James Tourville (pedal steel, fiddle) y algún que otro amigo añadido en directo.

Qué hacen: country, soul, folk, bluegrass, rock´n´roll, R&B.

Su debú: “The Deslondes” (2015).

Cuatro joyitas: “Fought The Blues and Won”, “Heavenly Home”, “The Real Deal” y “Still Someone”.

¿Recuerdas esas bandas que salpicaban decenas de escenas en Tremé, esos anónimos callejeros adornando la trastienda de los clubs y las esquinas? Si DJ Davis los escuchara…
 

26 enero 2016

DISCOS EN RESCATE: RICHARD HAWLEY "Hollow Meadows"


Publicación: Septiembre 2015

Sello: Parlophone Records

Lo confieso: había olvidado la grandeza y elegancia de este hombre. Lo había dejado a un lado tratando de encontrar cosas más curiosas, transgresoras o inauditas. Había cometido el error de ignorar a propósito la pureza del clasicismo y la sencillez. Cuando casi iba a pasar la última página de ese extraño libro que ha sido 2015, la venda se me cayó de los ojos y abracé este disco con la recobrada seguridad de que aquí habría algo legítimo, con la esperanza de encontrar un poco de belleza y solaz. Bingo. “Hollow Meadows” podría estar en los primeros lugares de mi ranking de mejores discos del año pasado en el caso de que yo hiciera listas de esas. Es hermoso, iluminado, intenso y redondo de principio a fin. Y me recuerda que estamos ante un compositor y cronista de talla XXL. Que no se me vuelva a olvidar.

Exquisitas: “I Still Want You”, “The World Looks Down”, “Serenade of Blue, “Long Time Down”, “Nothing Like a Friend”, “Welcome The Sun”, “What Love Means”.

17 enero 2016

RETROSPECTIVAS: THE VELVET UNDERGROUND & NICO "The Velvet Underground & Nico"

Joyas de los 60


Año de publicación: 1967

Sello: Verve Records

La secuencia es puramente casual: The Black Angels, Yo la Tengo, ahora The Velvet Underground. Además, el protagonista de la última retrospectiva fue Lou Reed. Es hora de volver a impulsar una sección un tanto abandonada en estos meses, y sobre todo, dar una portada a esas voces, bandas o discos tanta veces mentados como piezas indispensables de la Historia. Así pues, retomemos con un icono, musical, conceptual y visual. Todo el mundo conoce el plátano de Andy Warhol pero ¿qué hay detrás de él? Canciones crudas y áridas como un destierro. Porque hasta bajo las hechuras más delicadas (“Sunday Morning”, “Femme Fatale” o “I´ll Be Your Mirror”) se esconden descensos a los infiernos, esas postales de miseria humana pergeñadas por la pluma del amigo Lou. El universo de glamour warholiano se diluye al son de las sollozantes cuerdas de “Venus in Furs”, de la marcha funeraria de “All Tomorrow´s Parties”, del blues descarnado de “Run, Run, Run” o de esa oda angustiosa titulada “Heroin”. Fue una revolución en su época y con razón. Incluso casi cincuenta años después, su rescate asombra y casi duele.

12 enero 2016

REPORTAJES: DAVID BOWIE, LA DESPEDIDA SIN PALABRAS

Hace tiempo, bastante tiempo, yo tenía un borrador de un reportaje sobre David Bowie. Aquel borrador se quedó aparcado, guardado en la enorme lista de tareas pendientes que nunca fueron resueltas. Busco ese borrador y por aquí está, apenas un puñado de frases que hoy ya carecen de sentido. Un borrador que mando sin dudar a la papelera de reciclaje. El trabajo quedó inconcluso porque era muy difícil hablar sobre un artista como él. Porque faltaban palabras. Porque era tan grande que era indescriptible.
 
Ayer nos levantábamos con la triste noticia y entonces las palabras se esfumaron por completo. Solo hay música, versos, estribillos, resonando imponentes una y otra vez en la cabeza.
 
There´s a starman waiting in the sky”.

We can be heroes just for one day”.

Ground control to Major Tom”.

Sailors fighting in the dance hall”.

You´re face to face with the man who sold the world”. 

Scary monsters and super creeps”.

Turn and face the strange changes”.

And I will sing waiting for the gift of sound and vision”.

Ziggy played guitar”.

Y ya no sé qué más decir.