28 febrero 2016

CONCIERTOS: ARIZONA BABY

Toledo. Círculo del Arte. 26-2-2016.


Pues sí, Javier Vielba tiene razón: ya no se estudia filosofía en los institutos, quizá porque es mejor que la gente no piense, porque es mucho más fácil gobernar máquinas que personas. Totalmente de acuerdo con eso. También de acuerdo con lo de que a veces cantar ayuda y con el acierto que supone fomentar un cercano feeling banda-público. Pero su excesivo y maniaco chamanismo a ratos carga. Y dicho esto, no hay más objeciones. Porque Arizona Baby se han consagrado como un valor seguro de nuestra música a base de remover en los mejores géneros de siempre. La teoría del menos es más (tres sujetos, tres instrumentos y chimpún) y el arte de modelar los sonidos clásicos como un pedazo de plastilina para crear una nueva figura que supera el examen del tiempo. Más cosas a su favor: a) punch para estribillos, puentes y desenlaces redondos, b) una convincente y enorme voz, c) altísima capacidad de improvisación, d) un guitarrista colosal y sublime que se llama Rubén Marrón. Así pues, cómo no van a entusiasmar en masa, a los frikis del vinilo, los coleccionistas de reliquias, los que sueñan con Nashville y Memphis, los descubridores de nuevos mundos, los abrazatendencias de última generación. Suenan a antiquísimo y flamante a la vez, campando a sus anchas por un escenario que muta de taberna jacarandosa a plataforma experimental con un solo chasquido de cuerda.
 
Me enamoré hace unos años de “Second To None” (2009), hasta el punto de meterlo en mi mochila de discos favoritos de todos los tiempos junto a los universales. Esta vez  pasaron por él de puntillas (solo “The Thruth”, “Dirge” y “Shiralee”), pero a cambio lanzaron un puñado de sus más recientes nickels (y no de madera precisamente), algunos con baños especiales de soul, psicodelia, boogie y un poco de zeppelin. Agarré con especial entusiasmo y ahínco “Owners of The World”, “Create Your Own God”, “Real Lies” y la babilónica “If I Could”, me las metí en el bolsillo y cerré bien la cremallera. Sensaciones inolvidables que jamás hay que perder.

Crear espectáculo no es tarea difícil (ya lo hacen nuestros políticos todos los días) pero crear un espectáculo como el de estos pucelanos en vivo ya es otra cosa. Cada nota, cada gesto y cada boom encaja sin la rígida sensación de haber trazado todo con escuadra y cartabón. Y el aura de Hank Williams o de John Fahey vuelan por la sala, saludándose con otros que se apuntan a la fiesta, como James Brown, Wilson Pickett o Arthur Brown, porque esta fiesta, señores, es de todos. De ellos, de nosotros, de los más grandes y de los que quedan por venir. Al final el barbudo chamán vuelve a tener razón: la música solo da alegrías.

25 febrero 2016

DESCUBRIENDO A... MYSTIC BRAVES


Quiénes son: cinco chicos afincados en Los Angeles con nombres realmente curiosos: Julian Ducatenzeiler (voz, guitarra), Tony Malacara (voz, bajo), Cameron Gartung (batería), Shane Stotsenberg (voz, guitarra) e Ignacio González (teclados, percusión).

Qué hacen: pop-rock psicodélico, sonido y estética 100% sixties.

Discografía: “Mystic Braves” (2013), “Desert Island” (2014), “Days of Yesteryear” (2015).

Curiosidad: han teloneado a The Zombies o versionado a The Chocolate Watchband. Elemental, querido Watson.

Grandes temas: “Bright Blue Day Haze”, “Coyote Blood”, “Born Without a Heart”, “In The Past”, “Earthshake”, “Mystic Rabbit”, “Misery Loves Company”, “Cloud Nine”, “No Trash”, “Now That You´re Gone”, “Spanish Rain”, “Born to Get to You”.

21 febrero 2016

CONCIERTOS: AUTOMATICS

Toledo. Círculo del Arte. 20-2-2016.


Cambio de planes. En este post debería estar el gran Dominique A, pero el inesperado aplazamiento de su gira española reventó un fin de semana de propósitos que se convirtieron en otros a toda velocidad y por casualidad. Circunstancias del destino que pueden llevarte de viaje al pasado gracias al más puro azar. 1999. Era nuestro primer FIB, aquellos tiempos en los que la máquina macrofestivalera era modestamente controlable, los grupos españoles se batían en los grandes escenarios con los foráneos por méritos propios y la gente iba a los conciertos a ver conciertos. En aquellos días Automatics ya llevaban una carrera de paso firme, y tras aquel espléndido concierto en el escenario Maravillas con los amplis al 11 como Spinal Tap (igual que anoche en la iglesia, por cierto), los adoptamos como los Jesus Mary patrios y “Space Rock Melodies” (97) y “Duty” (99) se convirtieron en cachitos de hierro y cromo quemados y rebobinados una y otra vez. Y por cierto, aquel día también vimos a Dominique A en otro escenario pero el mismo festival. ¿Es o no curioso esto del destino?

Así que había que seguir la estela del gusanillo del recuerdo, aquellos maravillosos años en los que descubríamos todo ese mundo que era la música, todo nos parecía bueno, todo nos parecía bien. Lamentablemente, los cándidos e influenciables jovencitos de entonces desaparecieron, pero hay cosas que no han cambiado: un puñado de ruido bajo control siempre es bienvenido. Ha llovido desde el 99 pero Automatics ayer me parecieron la misma banda envuelta en azul de aquella gloriosa noche, bien con excelentes temas nuevos como “Puppet Boy”, “Flying Around The World” o “Monsters”, bien refrescándonos la memoria con las eternas y adictivas “TV Preacher”, “Watch Over You” o “Swayfest”.

13 febrero 2016

RETROSPECTIVAS: THE DOORS "The Doors"

Joyas de los 60


Año de publicación: 1967

Sello: Elektra Records

Los discos presentación de muchas bandas han marcado un hito a lo largo de las décadas. The Doors asfaltaron su camino con este trascendental debú, un camino que más tarde serpenteó hacia diferentes destinos claramente esbozados en una declaración de intenciones inicial incontestable y revolucionaria. El rock psicodélico no se concibe sin este álbum, sin la mítica y abrumadora exhibición de Ray Manzarek en “Light My Fire” (versión extendida), sin los atrevidos versos de Morrison, los préstamos de William Blake (“End of The Night”), de Bertold Bretch y Kurt Weill (“Alabama Song”), de Willie Dixon (“Back Door Man”). La Historia del rock no puede entenderse sin episodios como “Break on Through”, “Light My Fire”, “The Crystal Ship” o “The End”. Ya sabemos dónde y cómo acabó el viaje, pero qué punto de partida tan monumental.

05 febrero 2016

DISCOS: TINDERSTICKS "The Waiting Room"


Publicación: Enero 2016

Sello: Lucky Dog/City Slang

Puede que el décimo álbum de Tindersticks no sea su mejor álbum. Puede que muchas de las cosas que contiene ya las hayas escuchado antes. Puede que haya recurrencias que, lejos de resultar agotadoras, siguen siendo agradecidas como el primer día. Puede que ya no haga falta inventar nada para mantener un estatus categóricamente intocable. Puede que en su próxima gira volvamos a besarles los pies como siervos subyugados.

The Waiting Room” viene acompañado por una colección de cortometrajes, tantos como temas contiene (habrá que verlos para completar el trabajo, desde luego) y musita nuevamente un ronroneo de innovación sutil acurrucada entre líneas, flagrante en el egregio poder funky de “Were We Once Lovers?” o la exclusividad jazz de “Help Yourself”. Dos temas que insinúan una revolución drástica que nunca termina de llegar. Ni falta que les hace.

28 enero 2016

DESCUBRIENDO A... THE DESLONDES


Quiénes son: un nostálgico y vistoso grupo de Nueva Orleans formado por Sam Doores (voz, guitarra), Riley Downing (voz, guitarra), Dan Cutler (voz, contrabajo), Cameron Snyder (voz, percusión), John James Tourville (pedal steel, fiddle) y algún que otro amigo añadido en directo.

Qué hacen: country, soul, folk, bluegrass, rock´n´roll, R&B.

Su debú: “The Deslondes” (2015).

Cuatro joyitas: “Fought The Blues and Won”, “Heavenly Home”, “The Real Deal” y “Still Someone”.

¿Recuerdas esas bandas que salpicaban decenas de escenas en Tremé, esos anónimos callejeros adornando la trastienda de los clubs y las esquinas? Si DJ Davis los escuchara…
 

26 enero 2016

DISCOS EN RESCATE: RICHARD HAWLEY "Hollow Meadows"


Publicación: Septiembre 2015

Sello: Parlophone Records

Lo confieso: había olvidado la grandeza y elegancia de este hombre. Lo había dejado a un lado tratando de encontrar cosas más curiosas, transgresoras o inauditas. Había cometido el error de ignorar a propósito la pureza del clasicismo y la sencillez. Cuando casi iba a pasar la última página de ese extraño libro que ha sido 2015, la venda se me cayó de los ojos y abracé este disco con la recobrada seguridad de que aquí habría algo legítimo, con la esperanza de encontrar un poco de belleza y solaz. Bingo. “Hollow Meadows” podría estar en los primeros lugares de mi ranking de mejores discos del año pasado en el caso de que yo hiciera listas de esas. Es hermoso, iluminado, intenso y redondo de principio a fin. Y me recuerda que estamos ante un compositor y cronista de talla XXL. Que no se me vuelva a olvidar.

Exquisitas: “I Still Want You”, “The World Looks Down”, “Serenade of Blue, “Long Time Down”, “Nothing Like a Friend”, “Welcome The Sun”, “What Love Means”.

17 enero 2016

RETROSPECTIVAS: THE VELVET UNDERGROUND & NICO "The Velvet Underground & Nico"

Joyas de los 60


Año de publicación: 1967

Sello: Verve Records

La secuencia es puramente casual: The Black Angels, Yo la Tengo, ahora The Velvet Underground. Además, el protagonista de la última retrospectiva fue Lou Reed. Es hora de volver a impulsar una sección un tanto abandonada en estos meses, y sobre todo, dar una portada a esas voces, bandas o discos tanta veces mentados como piezas indispensables de la Historia. Así pues, retomemos con un icono, musical, conceptual y visual. Todo el mundo conoce el plátano de Andy Warhol pero ¿qué hay detrás de él? Canciones crudas y áridas como un destierro. Porque hasta bajo las hechuras más delicadas (“Sunday Morning”, “Femme Fatale” o “I´ll Be Your Mirror”) se esconden descensos a los infiernos, esas postales de miseria humana pergeñadas por la pluma del amigo Lou. El universo de glamour warholiano se diluye al son de las sollozantes cuerdas de “Venus in Furs”, de la marcha funeraria de “All Tomorrow´s Parties”, del blues descarnado de “Run, Run, Run” o de esa oda angustiosa titulada “Heroin”. Fue una revolución en su época y con razón. Incluso casi cincuenta años después, su rescate asombra y casi duele.

12 enero 2016

REPORTAJES: DAVID BOWIE, LA DESPEDIDA SIN PALABRAS

Hace tiempo, bastante tiempo, yo tenía un borrador de un reportaje sobre David Bowie. Aquel borrador se quedó aparcado, guardado en la enorme lista de tareas pendientes que nunca fueron resueltas. Busco ese borrador y por aquí está, apenas un puñado de frases que hoy ya carecen de sentido. Un borrador que mando sin dudar a la papelera de reciclaje. El trabajo quedó inconcluso porque era muy difícil hablar sobre un artista como él. Porque faltaban palabras. Porque era tan grande que era indescriptible.
 
Ayer nos levantábamos con la triste noticia y entonces las palabras se esfumaron por completo. Solo hay música, versos, estribillos, resonando imponentes una y otra vez en la cabeza.
 
There´s a starman waiting in the sky”.

We can be heroes just for one day”.

Ground control to Major Tom”.

Sailors fighting in the dance hall”.

You´re face to face with the man who sold the world”. 

Scary monsters and super creeps”.

Turn and face the strange changes”.

And I will sing waiting for the gift of sound and vision”.

Ziggy played guitar”.

Y ya no sé qué más decir.

07 enero 2016

REPORTAJES: BIG DAY COMING. YO LA TENGO Y EL AUGE DEL INDIE ROCK

A veces nos sentimos propietarios de nuestras bandas favoritas; creemos saberlo todo sobre ellas, fieles entendedores y defensores de su música, de su rebeldía, de su temperamento. Pero no es así. Más allá de las notas, los surcos, las armonías y el deleite que ello nos produce hay miles de millones de historias, de verdades de verdad que desconocemos. Creí que conocía a Yo La Tengo. Es la banda que más veces he visto en directo, me sé todos sus discos, he escudriñado sus rarezas, me he fotografiado y he conversado con ellos. Y sí, conocía (y admiraba) muchas cosas, pero hay que leer un libro como este para darse cuenta de que ni el más fanático de los fans puede saberlo todo sobre nada.
 
Indie. Sí, esa palabra que tanto me gusta me ha estado persiguiendo a lo largo de toda esta lectura, con que ahora sé de dónde viene y cómo emplearla. Sus connotaciones son múltiples y no existe una sola medida posible; hay muchas escalas entre lo absolutamente independiente y lo independiente a conveniencia. Gracias por ilustrarme, Jesse Jarnow.

Big Day Coming” es otra de esas lecturas apasionantes que saben capturar el interés de un buen melómano. ¿Una biografía del trío? No exactamente. Es mucho más: una historia de constancia encuadrada en un marco espacio-temporal muy concreto, un verdadero estudio social, el perfil de un protagonista tozudo dentro de una inmensa vorágine territorial, artística y comercial. “Con insistente naturalidad fueron transformando sus carencias en genio; no hay cinismo en su actitud, tan solo espontaneidad y empeño, una potente alianza entre pureza y sofisticación” aporta Ignacio Juliá en el epílogo. No se puede dar más en el clavo.

Hace tiempo les dediqué un reportaje: Yo La Tengo lo tienen todo. Lo siguen teniendo muchos años después y lo saben. Por eso se permiten celebrar su treinta cumpleaños con un disco como “Stuff Like That There” (2015) tras los problemillas de salud de Ira. Cuesta creer que el ricitos de las camisetas de rayas esté envejeciendo, ¿no? Pero Yo La Tengo no se hizo en un día ni en dos. Escribe Jarnow: “Por rebeldía o accidente, Kaplan y Hubley se mantuvieron fuera de las tendencias de un underground que les habría deparado una mayor atención. Les gustaba demasiado el folk y los Kinks, y eran demasiado mayores para el hardcore; sus modales parecían excesivamente suaves para el post-punk y nacieron demasiado tarde para formar parte de la explosión inicial de bandas en Hoboken ocurrida a principios de los ochenta. Eran demasiado sencillos para ser new wave y demasiado modestos para ser estrellas de los videoclips”. Después de todos estos años, ¿alguien puede describir el puerto al que han llegado? ¿Alguien puede encuadrarlos en alguna corriente o tendencia, pegarles alguna etiqueta o código de barras? Quizá es que todavía se encuentran navegando. Sí, no me cabe duda de que el viaje aún no ha terminado. Ni de coña.

Me rindo: conocerlos al 100% es tarea bastante ilusoria. Basta con comprenderlos y aceptar su singularidad, imprevisibilidad, desafectación y sentido del humor (una nota mental con la que quizá estarían muy de acuerdo: tener sentido del humor no es tomarse las cosas a broma). Pero Yo La Tengo son lo que son gracias a múltiples jugadas del destino, a mucho trabajo y a una conjunción interminable de personas, cosas, estímulos y emplazamientos. Probablemente no serían lo que son sin el apoyo de la familia Kaplan y de la creativa familia Hubley, ni por haber sabido cruzar a tiempo el Hudson hacia Hoboken (para hacernos una ligera idea, y el libro ya lo apunta, Hoboken fue al rock en los ochenta lo que Brooklyn ha sido en los albores del siglo actual: nido de concentración de artistas, fecundo paraíso de ideas renovadoras). No serían lo que son sin la existencia de Maxwell´s, lugar privilegiado de arte y ensayo, segunda casa, timba de amigos, caja de fotogramas, escenario de las clásicas y recurrentes “ocho noches de Hannukah”. Yo la Tengo también son lo que son gracias a personajes como Steve Fallon, Byron Coley, Gerard Cosloy, Roger Moutenot, Kurt Wagner o Jad Fair, a publicaciones como The New Work Rocker, Conflict, Village Voice o Jersey Beat, a la guía gastronómica Roadfood o a formaciones como The Feelies, The Clean, Superchunk, The dB´s, Antietam, Mofungo o The Bongos. Son lo que son porque Matador Records apostó por ellos y porque la WFMU, loable bastión de la radio americana en formato libre, los acogió como huéspedes perpetuos. Y por supuesto, son lo que son gracias a la extraordinaria e ilimitada aportación de James McNew, que llegó más tarde pero justo a tiempo; decimoquinto bajista tras un anárquico desfile de bajos-guitarras que incluyó a Dave Rick, Dave Schramm, Mike Lewis, Stephan Wichnewski o Gene Holder.

Algunos grupos se meten de lleno en la máquina de sueños del éxito, y descubren un mundo demencial y magnético que, si se dejan, puede triturarlo todo, desde su música hasta sus mismas moléculas” decía un reportero de la cadena de televisión WNYW al respecto de la escena musical en Hoboken. No ha sido el caso de Yo La Tengo. Y sin embargo, son leyenda. La idea es que se puede llegar a ser una estrella sin vender el alma al diablo. O vendiéndola solo ocasionalmente a algún diablillo inofensivo por pura curiosidad o divertimento.

El siguiente capítulo puede que sean cuarenta minutos de improvisación ruidosa con un solo acorde. O una banda sonora para una serie de animación. O un cameo en un film de Noah Baumbach o un reality de food tracks. O la reaparición de Condo Fucks interpretando versiones disco pop. O un concierto benéfico de cinco horas donde solo suene una y otra vez el “it´s a motherfucker” de “Nuclear War”. O un nuevo disco doble o triple con percusionistas africanos y la Orquesta Sinfónica de Galicia. Es otras de las muchas bondades de Yo La Tengo: que no sabes lo que pasará mañana. Y me temo que ellos tampoco.

03 enero 2016

DESCUBRIENDO A... THE BLACK ANGELS


Los conocí gracias a la banda sonora de True Detective 1, los apunté en la agenda gracias al Rastreador, han estado más de un año en las profundidades del disco duro… Nunca es tarde si la dicha es tan buena.

Quiénes son: potentísima banda de Austin, Texas con grandes atractivos: chica batería, genial guitarrista zurdo, cantante de voz y personalidad arrolladoras y, sobre todo, un poderoso repertorio.

Qué hacen: rock psicodélico.

Álbumes: “Passover” (2006), “Directions to See a Ghost” (2008), “Phosphene Dream” (2010) y “Indigo Meadow” (2013).

Clásicos que te vendrán a la cabeza si los escuchas: 13th Floor Elevators, Led Zeppelin, The Doors, The Velvet Underground.

Una curiosidad: han actuado como banda de acompañamiento de Roky Erickson.

Difícil escoger entre tantos temas tremendos, pero citemos estos: “Young Men Dead”, “The First Vietnamese War”, “The Prodigal Sun”, “Empire”, “You in Color”, “Bad Vibrations”, “Phosphene Dream”, “Indigo Meadow”, “Don´t Play With Guns”, “Broken Soldier”, “You´re Mine”.  

22 diciembre 2015

DISCOS: KELLEY STOLTZ "In Triangle Time"


Publicación: Noviembre 2015

Sello: Castle Face Records

Y antes de las vacaciones, un regalo de Navidad: un discazo, otro más en el haber de este maldito geniecillo. Y digo “maldito” desde el cariño, por supuesto. Porque aquí el señor Stoltz vuelve a demostrar que domina todos los géneros de la música popular como un auténtico catedrático. Bluesero, garajero, rockanrolero, popero, amigo de la new wave. Intenso y melancólico, pulcro y sucio, tradicional e investigador, constructivo y deconstructivo, clásico y moderno. Hace lo que le da la gana. Y lo mejor es que todo lo que hace sabe a gloria. Cómo me duele habérmelo perdido en vivo por culpa de las malditas lesiones (y esta vez digo “malditas” desde la mala leche). Justicia universal para este hombre YA.

Espectaculares: “Cut Me Baby”, “Jona”, “You´re Not Ice”, “Pyramid of Time”, “The Hill”, “Litter Love”, “Heart Full of Rain”.

Felices fiestas y hasta el año que viene.

07 diciembre 2015

REPORTAJES: 10 AÑOS DETRÁS DE LAS CORTINAS

La fuerza invisible.

Hoy 7 de diciembre CURTAINS cumple 10 años. Uff, cómo pasa el tiempo. Una década que ha transcurrido como si nada, volando, en un pestañeo, una década llena de sensaciones y alegrías musicales, de trabajos hechos y otros pensados pero siempre pendientes. Repaso la nota que escribí como presentación y compruebo que las intenciones se han cumplido a rajatabla. No había pretensiones entonces ni las hay ahora. CURTAINS siempre ha sido una necesidad de expresión y creación, una forma de auxilio, una manera sencilla de compartir con quién sabe quién las cosas que amas. Un viaje que comenzó de la manera más casual, que tuvo sus parones y acelerones, sus secciones inauguradas y olvidadas, la fidelidad a un formato simple,  directo y sin vericuetos. CURTAINS es el resultado de la obsesiva perseverancia, pero mucho más, CURTAINS es el resultado de una pasión.

En estos diez años hemos vivido mucha música. Grandes discos que pasaron por nuestras manos, enormes descubrimientos, una evolución tajante y clarividente, un constante aprendizaje. Hemos relatado el último FIB de nuestra historia, seis Primaveras barceloneses, dos Primaveras madrileños, dos Summercase, cuatro SOS 4.8., un DCode, un Día de la Música, un NOS Alive. Incluso algún colaborador ocasional nos llevó de viaje a Paredes de Coura y Off Festival. Hemos visitado muchas salas de conciertos y hemos contado lo que allí sucedió. Hemos coleccionado un sinfín de recuerdos musicales y hemos rendido tributo a ídolos y obsesiones. Hemos rescatado a algunos olvidados y homenajeado a inolvidables desaparecidos. Hemos vivido la música desde dentro, desde lo más hondo del corazón, y hemos dejado constancia por escrito de ello.

El orgullo de tus logros es el orgullo de ser tú mismo. Hablo en plural pero solo soy una persona. Y me hubiera gustado que fuéramos más, sí, que algunos se unieran al carro. Pero hacen falta ganas, conocimiento y tiempo, y la gente a menudo no tiene suficiente de esas cosas. Ni siquiera yo lo tengo o lo he tenido en ocasiones, por eso CURTAINS sigue siendo casi lo que era hace diez años, un cuaderno de bitácora en lugar de un sofisticado diseño web. He previsto el fin de las cortinas en varias ocasiones, pero una fuerza invisible me ha impedido echar el cierre. ¿Por qué? No lo sé. Quizá porque esto es lo que me hace sentirme viva. Quizá porque cualquier pequeño comentario me hacía agitar de nuevo las alas. Quizá porque la música es el único amigo que nunca falla. Quizá porque el diario de tus experiencias musicales es como una especie de diario de tu vida.

Los aniversarios se celebran de muchos modos diferentes. Algunos hacen fiestas, otros retrospectivas. Yo no voy a hacer nada especial porque no se me ocurre nada que hacer. Si alguien tiene alguna propuesta que me lo diga. Se estudiará. Aunque posiblemente lo único que haya que celebrar en este caso sea eso: la perseverancia.

¿Y ahora qué? ¿Otros diez años? ¿Tiene sentido continuar? ¿Es necesario hacerlo? Habrá que esperar a ver qué dice la fuerza invisible. O a ver qué decís vosotros. A todos los que os habéis dado una vuelta por el blog en todo este tiempo, muchas gracias. Tengo cuarenta y dos seguidores, a la mayoría no os conozco, pero os agradezco sinceramente que hayáis dejado vuestra huella aquí. Sé que muchos visitáis este universo de vez en cuando aunque no dejéis constancia de ello: gracias también. Y ya sabéis: los brazos de este espacio están abiertos para todos.

Que la música nos acompañe.

30 noviembre 2015

DESCUBRIENDO A... THE SHEEPDOGS


Quiénes son: laureada banda canadiense formada por Ewan Currie (guitarra, voz), Jimmy Bowskill (guitarra), Ryan Gullen (bajo), Sam Corbett (batería) y Shamus Currie (metales, teclado, percusión).

Qué hacen: admirables canciones del más puro blues rock y rock clásico sureño.

Álbumes: “Trying to Grow” (2007), “The Sheepdogs´ Big Stand” (2008), “Learn & Burn” (2010), “The Sheepdogs” (2012) y el reciente “Future Nostalgia” (2015).

Te gustarán si te gustan Creedence Clearwater Revival, The Band o Lynyrd Skynyrd.

Temazos: “Feeling Good”, “Alright OK”, “Ewan´s Blues”, “Javelina!”, “Is Your Dream Worth Dying For?”, “In My Mind”, “I´m Gonna Be Myself”, “Downtown”, “Bad Lieutenant”, “Jim Gordon”, “Help Us All”.

Fuentes cercanas me cuentan que su paso hace unos días por Madrid fue un auténtico espectáculo.

22 noviembre 2015

DESCUBRIENDO A... ROSE WINDOWS


Quiénes son: efímera banda de nuevos hippies, formada en Seattle en 2010 y desmantelada hace unos meses, coincidiendo con la publicación de su segundo disco.
 
Qué hacían: rock psicodélico, un remake de Jefferson Airplane para los nuevos tiempos.
 
Álbumes: “The Sun Dogs” (2013) y “Rose Windows” (2015).
 
Grandes temas: “The Sun Dogs I - Spirit Modules”, “Heavenly Days”, “Walkin´ with a Woman”, “This Shroud”, “The Sun Dogs II – Coda”, “Blind”, “Come Get Us Again”, “A Pleasure to Burn”. 
 
Dejan un minúsculo pero interesante patrimonio musical y dos magníficas portadas.
 

14 noviembre 2015

DISCOS: DEERHUNTER "Fading Frontier"


Publicación: Octubre 2015

Sello: 4AD Records

Quién iba a decir que llegarían tan lejos cuando los vimos allá por 2006 como (raros, desconocidos y sorprendentes) teloneros de Liars. Es un hecho: nueve de cada diez bandas incipientes que descubres no se comen una rosca. El por qué del éxito de Deerhunter puede que tenga un componente innegable de moda, pero su calidad está fuera de duda, la versatilidad de Bradford Cox, su habilidad para dar con la melodía perfecta, ese sonido eléctrico denso y petrificante, ese directo apoteósico. Pero el cuerno de la abundancia de aquellos primeros discos cuasi-perfectos se desinfló. Ahora sus discos son discos que apetecen pero no epatan, y que permanecen en inventario por culpa de esos tres o cuatro cachitos desbordantes de inspiración.

Los cachitos de este son: “All The Same”, “Duplex Planet”, “Take Care” y, sobre todo, el superfunky latigazo “Snakeskin”.

10 noviembre 2015

DISCOS: KURT VILE "B´lieve I´m Goin Down..."


Publicación: Septiembre 2015

Sello: Matador Records

Conecto el reproductor mp3 al USB del coche, empieza a sonar la bombástica y arrolladora “Pretty Pimpin” y este jovencito me tiene otra vez en el bote. Y eso que “Wakin´on a Pretty Daze” (2013) me costó lo suyo, pese a haber vivido con el reflujo de “Shame Chamber” en la cabeza durante semanas. Pero al César lo que es del César: el trovador del pelo largo es un músico de largo recorrido. Ya no solo es capaz de hipnotizar con una guitarra, también puede conseguirlo con banjo o piano (¿alguna vez alguien ha utilizado el término “folk progresivo”? Nuevo disco con viajes por su típica pose perezosa pero con ventanas abiertas a un nuevo cantón universal: Kurt también puede ser muy cool y modernete (a la susudicha “Pretty Pimpin”, “Life Like This” o “Lost My Head There” me remito). Actitud que puede resultar molesta viniendo de otros; de él se tolera con naturalidad.

Potente candidata a canción del año: “Pretty Pimpin”.

Deliciosas sesiones de hipnosis: “I´m an Outlaw”, “That´s Life, Tho (Almost Hate to Say)”, “Wheelhouse”, “All in a Daze Work”, “Bad Omens”, “Kidding Around”.