19 marzo 2015

DISCOS: JOSÉ GONZÁLEZ "Vestiges & Claws"


Publicación: Febrero de 2015

Sello: Mute Records

Después de esos dos espléndidos discos de Junip, José González vuelve en solitario y al desnudo. Y no esperemos derrapajes ni sorpresas; de nuevo nos encontramos al hombre y su guitarra. Básicamente. Y no esperemos fuegos artificiales; “Vestiges & Claws” es simple y recurrente como un amanecer. Algo ya escuchado pero siempre bien recibido.

Cinco píldoras antiestrés: “With The Ink of a Ghost”, “Stories We Build, Stories We Tell”, “Leap Off/The Cave”, “What Will”, “Afterglow”.

15 marzo 2015

DESCUBRIENDO A... TEMPLES


Quiénes son: James Bagshaw (guitarra, voz), Thomas Walmsley (bajo, voz), Adam Smith (guitarra, teclados) y Samuel Toms (batería), un cuarteto británico de Northamptonshire.

Qué hacen: psicodelia, psicodelia, psicodelia.

Discografía: el enorme y sin un solo minuto de desperdicio “Sun Structures” (2014).

Han teloneado a bandas como Suede, Kasabian o Mystery Jets, pero bien podrían haber sido los añejos artistas invitados de The Byrds, Strawberry Alarm Clock, The Electric Prunes o The Chocolate Watchband.

Espectaculares...: “Keep in The Dark”, “Mesmerise”, “Move with The Season”, “Colours to Life”

...Y también excelentes: “Shelter Song”, “Sun Structures”, “The Golden Throne”, “A Question Isn´t Answered”, “The Guesser”, “Test of Time”, “Sand Dance”, “Fragment´s Light”.

12 marzo 2015

DISCOS: FATHER JOHN MISTY "I Love You Honeybear"


Publicación: Febrero de 2015

Sello: Sub Pop

Producido por el propio Josh Tillman y el gran Jonathan Wilson, y mezclado por el hiperactivo Phil Ek. Disco autobiográfico basado en experiencias personales (y extrasensoriales puede que también), con lírica y carátula memorables. Adiós definitivo al folk despeinado; hola al soul de etiqueta. Aunque las puertas también quedan abiertas al arreglo clásico, el pedal-steel, el electrobeat, el rock o el jazz. Y el aire corre, vaya que sí…

Grandes momentos: “I Love You, Honeybear”, “Chateau Lobby #4 (In C for Two Virgins)”, “The Night Josh Tillman Came to Our Apartment”, “Strange Encounter”, “The Ideal Husband”, “Bored in The USA”, “Holy Shit”.

06 marzo 2015

DISCOS EN RESCATE: JACK WHITE "Lazaretto"


Publicación: Junio de 2014

Sello: Third Man Records

La primera vez que vi a este tipo en vivo pensé que era una bestia escénica sin parangón. Eran los tiempos de The White Stripes. Después de la aventura The Racounteurs lo abandoné inintencionadamente. Nunca es tarde si la dicha es buena. Jack White vuelve a mi vida a hombros y por la puerta grande. Genio y figura. Desconozco (pero por poco tiempo) qué ha sucedido en el impasse (cine, producción, Dead Weather, “Blunderbuss”), pero “Lazaretto” es una arenga fibrosa y titánica contra el escepticismo, un aleluya para oidos cada vez más insensibles. El sabueso del blues grasiento vuelve a morder. Y sus amigos, las viejas glorias muertas, ladran desde sus tumbas con él.

Grandes: “Three Women” (inspirada en “Three Women Blues” de Blind Willie McTell), “Lazaretto”, “Temporary Ground”, “Would You Fight for My Love?”, “High Ball Stepper”, “That Black Bat Licorice”, “I Think I Found The Culprit”.

22 febrero 2015

DESCUBRIENDO A... THE PHANTOM BAND


Quiénes son: superbanda escocesa de Glasgow, formada por Rick Antony (voz, guitarra), Duncan Marquiss (guitarra), Gerry Hart (bajo), Iain Stewart (batería), Greg Sinclair (guitarra) y Andy Wake (teclados).

Qué hacen: compendio inetiquetable y para todos los públicos. Para los clásicos y los modernos; para los nostálgicos del grunge, para los poperos, para los amantes de la épica en canciones de amplio minutaje.

Publicaciones: “Checkmate Savage” (2009), “The Wants” (2010), “Strange Friend” (2014) y “Fears Trending” (2015).

Una curiosidad: antes de bautizarse como The Phantom Band circularon con nombres tan curiosos como Les Crazy Boyz, Robert Redford o Robert Louis Stevenson.

Un puñado de canciones espectaculares: “The Howling”, “Burial Sounds”, “Folk Song Oblivion”, “Halfhound”, “Left Wave Hand”, “Island”, “Clapshot”, “Atacama”, “No Shoes Blues”, “Black Tape”, “The Kingfisher”.

15 febrero 2015

DESCUBRIENDO A... ZEUS


Quiénes son: cuarteto de Toronto formado por Rob Drake, Carlin Nicholson, Mike O´Brien y Neil Quin, también músicos acólitos de Jason Collett. Ojo: no confundir con la banda holandesa heavy del mismo nombre.

Qué hacen: a veces pop indie, a veces pop psicodélico, a veces country-pop.

Publicaciones: “Sounds Like Zeus EP” (2009), “Say Us” (2010), “Busting Visions” (2012) y “Classic Zeus” (2014).  

Irresistibles: “Miss My Friends”, “Bonnieview”, “Straight Through The Light”, “27 Is The New 17”, “Are You Gonna Waste My Time?”, “Love In a Game”, “With Eyes Closed”, “Fever of The Time”, “Heavy on Me”.

11 febrero 2015

RETROSPECTIVAS: LOU REED "Berlin"

Joyas de los 70

Año de publicación: 1973

Sello: RCA Victor

Hace unos meses se celebraba el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Y recordé esta apasionante ciudad, la ciudad valiente, la ciudad mil veces resucitada. Pensé cómo poder hacerle un modesto homenaje. Y se me ocurrió rescatar este disco, aunque poco tenga que ver con guerras, particiones y hormigón, sino más bien con un infierno específico y personal. Pese a su crudeza y el vapuleo de la crítica en su momento, “Berlin” ha adquirido con el tiempo el estatus de obra maestra. Merecidamente, porque en él se reúnen piezas imborrables (“Lady Girl”, “Men of Good Fortune”, “Caroline Says I & II”, “Oh, Jim”, “The Bed” o “Sad Song”), refulgentes joyas dentro del preciado tesoro que es la discografía de su autor. Va por Berlín. Y va por el añorado Lou.

07 febrero 2015

DISCOS EN RESCATE: SAM AMIDON "Lily-O"


Publicación: Septiembre 2014

Sello: Nonesuch Records

A ritmo de banjo, de acústica, de fiddle o incluso simplemente a capella, la estrella de Sam Amidon sigue creciendo. Como crece su obra, disco tras disco, volando de flor en flor, cerrando las alas para posarse en azarosas ramas, integrándose plenamente en cualquier paisaje. En “Lily-O” hay tabernas y añoranza. Canciones que a menudo lo elevan a la altura de especies de plumaje majestuoso, como Bill Callahan o Damien Jurado.

Soberbias: “Walkin´Boss”, “Down The Line”, “Pat Do This, Pat Do That”, “Lily-O”, “Groundhog Variations”.

31 enero 2015

REPORTAJES: EL PEQUEÑO LIBRO DEL ROCK, POR HERVÉ BOURHIS

Arte universal

A veces ocurren milagros, casuales rituales de magia negra que hacen que tus manos se llenen de cosas con las que jamás habrías soñado y tus narices se entrometan en asuntos que no son de especial gusto o incumbencia personal. He aquí una de esas sorpresas del destino. ¿Cuándo me he comprado yo una novela gráfica o similar? Jamás. Cierto es que disfruté de lo lindo con ese préstamo que fue “Persépolis”, la gran obra de Marjane Satrapi. Pero he aquí que en mi vida se cuela una divertida y muy personal historia del rock en formato viñeta, y los ojos se salen de mis órbitas. Sobre todo porque la historia nace en 1915 y se extiende hasta 2012: un abanico casi completo. Sobre todo porque al hojear esas páginas encuentro recreadas las portadas de discos que cambiaron mi vida y los remedos de aquellos artistas que marcaron mi devenir musical. Sobre todo porque la retrospectiva, nada enciclopédica y muy paródica, es en blanco y negro. Adoro el blanco y negro. Y además estoy harta de leer historias del rock cuasi-científicas, documentadas y altamente técnicas. “El Pequeño Libro del Rock” es exactamente el libro que yo concebiría si tuviera ganas, si hubiera explotado mis dotes para el dibujo debidamente y no las hubiera abandonado hace ya tantos y tantos años. Pero claro, el pequeño libro de Hervé Bourhis (francés, dibujante, ilustrador, coetáneo y sobre todo, melómano empedernido) no es el mío ni el vuestro, sino su propio libro. Y puede que muchos de sus gustos, anecdotarios y opiniones coincidan con los nuestros, nos hagan sonreir o nos aporten datos desconocidos, pero insisto: es su libro. Porque los artistas que han sido relevantes para él quizá no lo hayan sido en absoluto para nosotros, aunque hay artistas que deben ser relevantes por definición, independientemente de sexo, religión, color o nacionalidad. Es su mundo, articulado en imágenes artesanales y comentarios divertidos, un mundo a disposición del resto del mundo. Y el resto del mundo (grupo en el que me incluyo) abraza esta obra con gran júbilo y gratitud, porque hacía falta algo así, alegrar la vista rememorando leyendas mientras la música adyacente late, suena y resuena en tu cabeza.

Insisto: el viaje comienza en 1915 con la creación del primer sucedáneo de jukebox  y se extiende hasta 2012. Están los grandes pioneros, los transformadores y los transgresores. Hay una estrofa o estribillo letal transcrito para abrir cada año, adivinad: “love, love me do”, “girl, you really got me goin´”, “everybody must get stoned”, “say it loud! I´m black and I´m proud”, “well it´s 1969 okay, all across the USA”, “Jesus died for somebody´s sins but not mine”, “I am an antichrist, I am an anarchist”, “hey hey my my, rock´n roll will never die”, “you´re gonna fight for your rights to party”, “don´t believe the hype”, “I feel stupid and contagious, here we are now, entertain us”, “I´m a loser baby, so why don´t you kill me?”. También están muchas de las portadas más legendarias e icónicas de la historia, como “Sgt. Pepper´s”, “Astral Weeks”, “Forever Changes”, “Ziggy Stardust”, “In the Court of Crimson King”, “Dark Side of The Moon”, “Raw Power”, “London Calling”, “Ramones”, “Rumours”, “The Man Machine”, “Remain in Light”, “Meat Is Murder”, “Nevermind” y, por supuesto, el plátano de The Velvet Underground. Y luego están esos singulares duelos abiertos a análisis y debate entre pesos pesados: Chuck Berry vs Little Richard, The Who vs The Kinks, Lou Reed vs David Bowie, Michael Jackson vs Prince, Serge Gainsbourg vs Brigitte Fontaine, Nirvana vs Pixies, Radiohead vs Grandaddy. Además de todo lo anterior y bajo la premisa de que no solo de discos vive el hombre, “La Pequeña Historia del Rock” también se detiene en acontecimientos músico-político-sociales importantes, publicaciones de relevancia en el género y otras artes tangenciales a la música, con singulares referencias a consagrados mitos cinematográficos (“Easy Rider”, “La Naranja Mecánica”, “This Is Spinal Tap”, “Pulp Fiction” y más).

Sí, en la (irónicamente incluida) carta de rechazo el potencial editor lleva razón: no están todos los que son y faltan algunos indefectibles, léase Grateful Dead, Cream, The Allman Brothers Band, Eagles, Steve Winwood, Donovan, Santana o el recientemente desaparecido Joe Cocker, entre otros. Pero es que es imposible contentar a todos. Harían falta litros de tinta y toneladas de papel. Mejor dejarlo así, incompleto, imperfecto. Porque como decía William Shakespeare: “Procurando lo mejor a menudo estropeamos lo que está bien”.

26 enero 2015

DESCUBRIENDO A... FRENCH FOR RABBITS


Quiénes son: delicado proyecto neozelandés comandado por Brooke Singer (voz, piano, guitarra) y John Fitzgerald (guitarra).

Qué hacen: algunos dirían que dream-pop; yo digo hermosas canciones pop con atmósferas clásicas.

Su debú: el maravilloso “Spirits” (2014)

Te gustarán si te gustan Trees, Mazzy Star, The Innocence Mission o Widowspeak.

Puras delicias: “Spirits”, “Woke Up To A Storm”, “Lean”, “Gone Gone Gone”, “The Other Side”

19 enero 2015

DISCOS: TARWATER "Adrift"


Publicación: Noviembre 2014

Sello: Bureau B Records

Un placer volver a reencontrarse con Ronald Lippok y Bernd Jestram desde aquel “Spider Smile” (2007). Un placer cambiar el chip de estilos. Un placer retomar las viejas aficiones: los laboratorios berlineses, el krautrock, Cluster, Neu!, Faust. Un placer comprobar que hay cosas que nunca cambian. Tarwater no cambian. Son fieles a sí mismos. Son inconfundibles. “Adrift” no es su mejor mano de baraja pero hace pensar. La música sin límites. La estimulación sensorial de lo complejo.

Experiencias instrumentales: “Adrift”, “Devon Saturday”, “Inreturn”, “Ray”.

Experiencias con el particular fraseo de Lippok: “The Tape”, “They Told Me In The Alley”, “Coconut Signal”, “The Evening Pilgrims”.  

10 enero 2015

DESCUBRIENDO A... CHELSEA WOLFE


Quién es: gran compositora, gran intérprete, gran voz. Sombras desde la soleada California.

Qué hace: sonidos oscuros que abarcan desde el folk al post-punk pasando por el blues, la psicodelia y el rock industrial.

Álbumes: “The Grime and The Glow” (2010), “Apokalypsis” (2011), “Unknown Rooms: A Collection of Acoustic Songs” (2012) y “Pain Is Beauty” (2013).

Pistas, evidencias y conexiones: PJ Harvey, Dead Can Dance, Siouxie Sioux, Nirvana, Diamanda Galas, el black metal, el arte gótico.

Grandes temas: “Moses”, “Mer”, “Demons”, “The Wasteland”, “Friedichshain”, “We Hit a Wall”, “Destruction Makes The World Burn Brighter”, “Kings”, “Reins”, “They´ll Clap When You´re Gone”, “The Waves Have Come”.

06 enero 2015

DISCOS: CULT OF YOUTH "Final Days"


Publicación: Noviembre 2014

Sello: Sacred Bones Records

Tranquilos: tras el adusto apocalipsis instrumental de “Todestrieb”, Cult of Youth vuelven a ser Cult of Youth. O casi. Una banda generosamente loada en este espacio gracias a sus dos primeros discos. En el tercero el marchamo sigue siendo el mismo: oscura pasión y fruición, intensidad desgarradora. Pero aquí falta un algo, quizá la antigua primicia, quizá aquella variopinta rareza, quizá esa Torre de Babel sónica que despuntaba en anteriores trabajos y que ahora maquilla en portada este modesto “Final Days”. La musa se ha rezagado pese a la contundencia de temas como “Dragon Rouge”, “Gods Garden” y “Of Amber”. Y la crítica argumenta que esto es lo mejor de su carrera. O pertenezco a otro mundo o, definitivamente, soy tonta.

cultofyouth.tumblr.com/

02 enero 2015

DISCOS EN RESCATE: FINK "Hard Believer"


Publicación: Julio 2014
 
Sello: Ninja Tune
 
Sorpresa, sorpresa. ¿Dónde encasillar a Finn Greenall? En cualquier parte o en ninguna. Ahí estaba este disco, abandonado y calladito desde el verano, con sus delicias escondidas, como el cofre de un tesoro. Porque eso es lo que es, un pequeño y discreto tesoro con blues, folk, pop y emo conviviendo en pacífica armonía. El arranque con “Hard Believer” (ay, el alma de Robert Johnson) ya no admite marcha atrás, hay que llegar como sea hasta el final. Y el paciente esfuerzo tiene recompensas tan confortables como “Pilgrim”, “Shakespeare” y “Truth Begins”.

21 diciembre 2014

DISCOS: ROBYN HITCHCOCK "The Man Upstairs"


Publicación: Agosto 2014

Sello: Yep Roc Records

Ejemplo de músico vocacional consagrado a una profesión ejercida con diligencia y esmero, Robyn Hitchcock confirma en este disco que no solo sabe componer canciones con sabor perenne, sino también intimar con las creaciones de otros con suma delicadeza. Y así se nos ofrecen “The Ghost In You” (The Psychedelic Furs), “To Turn You On” (Roxy Music), “Don´t Look Down” (Grant Lee Phillips), “Ferries” (I Was a King) o “The Crystal Ship” (The Doors), límpidas, puras y mimadas. De entre las propias brillan “Trouble in Your Blood”, “Somebody To Break Your Heart” y “Comme Toujours”. Con tan solo unas suaves pinceladas de guitarra, cello, piano, armónica y esa voz tan especial. No le hace falta nada más.  

13 diciembre 2014

CONCIERTOS: OWEN PALLETT + FOXES IN FICTION

Madrid. TClub. 12-12-2014.


Últimamente utilizo mucho la palabra “genio”. Quizá a veces gratuitamente. O quizá porque es hora de escoger bien, de emplear el tiempo sabiamente, de vaciar la vida de basura y mediocridad. Pues bien, Owen Pallett es un genio. Sí, un genio inconmensurable. Pero para comprobarlo no basta con echar una audición a sus discos. No se trata solo de las canciones, sino de cómo se cimentan esas canciones. La genialidad del canadiense se destapa por completo sobre el escenario y es tan peculiar que aturde. Y lo mejor de todo: no es una genialidad vedada y elitista, sino una genialidad accesible y social. Así lo atestigua la extensísima retahíla de artistas que lo cuentan en sus créditos. Si hasta se puso una pajarita y se dio un paseo por la alfombra roja en la última edición de los Oscar, lugar en el que confesó “sentirse como un intruso”. Merecida y aplaudida (y sorprendente y curiosa) nominación aquella, compartida con su amigo Will Butler por la banda sonora de la mágica “Her” de Spike Jonze. Pero ese no es el lugar del amigo Pallett; su sitio está a pie de obra y no en los despachos. Y aquí se vuelve a confirmar que este extraterrestre no tiene inconveniente en compartir su genialidad con los mortales; por eso es capaz de acompañar a Foxes In Fiction, sus teloneros, apoyándolos con su violín en un segundo plano y sin robarles ni un milímetro de gloria.

A Owen todo se le da bien. Manejar el violín, el teclado, los pedales, expeler como los ángeles esos versos encriptados. A veces por partes, a veces todo a la vez. Domina el arco, el pizzicato, los agudos y el falsete. Pero también se le da bien montarse su propio atrezzo, enganchar clavijas y probar micros. ¿El extraterrestre es humano? Pues sí, señores, humano y encantador. La mayoría nos ponemos los zapatos para entrar en faena; él hace lo contrario y se los quita. Su actuación arranca y entonces fue cuando el público murió. De gusto, claro está. “That´s When The Audience Died” y “The Arctic Circle” bastaron para volver a alucinar. Y digo “volver” porque aún recordamos vívidamente aquel concierto en el Forum de Barcelona en 2010, aquella exhibición, aquel auditorio en pie y aquella estremecedora ovación. Ya era hora de rememorarlo. Y aunque la primera impresión es la que queda, la segunda no está exenta de novedad, de emoción, de preguntas sin respuesta. ¿Cómo es posible? ¿Es real o es ficción? ¿Es de este planeta? Simplemente, es un genio. Un genio doblemente genial cuando lo ves en acción. Porque aunque esta vez llevara una sección de ritmo potente (batería completa y guitarra en bass mode) las canciones son él y él son las canciones. Esas preciosas obras de arte (¿medieval, barroco, moderno, futurista? ¿todo a la vez? Qué más da) construidas con precisión, pieza a pieza, llenas de detallitos (¿repensados? ¿improvisados? Qué más da) en un prodigioso alarde de coordinación, con las manos y los pies atados y bien atados a la cabeza (los pies, los pies, qué importantes son sus pies). Final Fantasy (el flechazo) apareció en los dos temas de inicio y en el cierre con la maravillosa “This Is The Dream of Win and Regine”. “Heartland” (el compromiso) lo hizo con “Keep The Dog Quiet/Mount Alpentine”, “Tryst with Mephistopheles”, “Lewis Takes Action”, “Lewis Takes Off His Shirt” y “The Great Elsewhere”. “In Conflict” (los votos) paseó elegante su protagonismo con “In Conflict”, “Soldiers Rock”, “Song for Five & Six”, “The Secret Seven” y unas “Infernal Fantasy” y “The Riverbed” que atracaron la velada de un aire casi trance. Y también hubo dos versiones, sui generis, desclasificadas, a su manera: “This Modern Love” de Bloc Party y “Pretty Good Year” de Tori Amos. ¿Es o no es un genio?

Un genio que, bendito sea, hasta se permite acercamientos y favores hacia su público. Como el que le hizo a ese locuelo que andaba detrás de mí, concediéndole “Lewis Takes Action” (que no estaba en el menú) como regalo de cumpleaños. Renuncié a  mi oportunidad de entrar en la ronda de preguntas y pedirle mi favorita (“E Is for Estranged”), y me fui sin escucharla. Maldición. Sin escucharla pero tarareándola hasta el amanecer: “Haven´t you heard? I am a flightless bird, I am a liar feeding facts to a false fire”. A los genios se les perdona todo. Aunque en este caso, nada hay que perdonar y demasiado que aplaudir. Otra exhibición más. Un espectáculo diamantino, hipnótico, celestial. En otra galaxia pero cerca de la Tierra.

08 diciembre 2014

REPORTAJES: MEMORIAS DE NEIL YOUNG: EL SUEÑO DE UN HIPPIE

Más vale quemado que apagado

No recuerdo cuántas reseñas van ya sobre Neil Young. Muchas. Decenas. De todo tipo. Discos. Películas. Conciertos. Reflexiones. Y ahora tengo entre manos el documento definitivo: su atípica autobiografía. O quizá una parte de ella, pues al superabuelo le ha gustado esto de escribir, lo repite incesantemente a lo largo de todo el libro, así que no descartemos una segunda parte o un poco de ficción. Y esto se le da bien. Casi tan bien como crear canciones superiores y azuzar las cuerdas de sus guitarras. Es un crack dándole a la tecla. Es crítico, profundo, aleatorio y divertido. Es recalcitrante y generoso. Estas memorias, escritas en su mayoría en el paréntesis entre “Le Noise” (2010) y su reencuentro con Crazy Horse (“Americana” y “Psychedelic Pill”, ambos de 2012), rezuman historia, autoanálisis, agradecimiento y sinceridad. Un libro fascinante para sus admiradores. Un libro recomendable para todo el mundo.

Historia: la de sus primeros pinitos en Fort William y el Yorkville de Toronto, la de su chocante incursión ilegal en los Estados Unidos, la de sus casas y territorios, la de sus locos medios de transporte (Mort, el coche fúnebre; Pocahontas, el estrafalario autobús tuneado; Black Queen, el Buick oficial de “Tonight´s The Night”; WN Ragland, la goleta que nunca llegó a recorrer el mundo), la de sus amplis y guitarras. La historia de sus enfermedades (polio, epilepsia, aneurismas) y manías compulsivas (coches, trenes, el medio ambiente, Lincvolt, PureTone). La de sus mejores héroes y amigos (nombres incontables) y la de su familia (familia de luchadores). La historia de su música, la historia de LA MÚSICA. Cómo y por qué nacieron ciertas canciones (“Leia”, “Old Man”, “Like a Hurricane”, “Words”, “Ohio”, “Cinnamon Girl”), ciertos discos (“Harvest”, “Trans”, “Prairie Wind”, “Le Noise”, “Zuma”, “Ragged Glory”) o ciertas películas (“Human Highway”, “Journey Through The Past”, las colaboraciones con Jonathan Demme). El viaje desde The Squires y The Mynah Birds hasta Neil Young, con transbordo en Buffalo Springfield, CSNY y Crazy Horse.

Autoanálisis: “Me llevé un buen chasco. Creí que era el elegido (…) Era ego puro y duro. Pensaba que todo tenía que ver conmigo. Craso error”. Neil no tiene piedad consigo mismo. Consciente de lo que ha hecho bien o mal, mostrando un valiente e hilarante poder de autocrítica y esa honrosa capacidad que solo dominan los viejos y los sabios: la de escribir sobre los  logros sin colgarse medallas y sobre las fechorías sin renegar de ellas. Todo forma parte de un mismo juego. “La vida es un bocata de mierda. Cómetelo o muérete de hambre” (David Briggs, productor). La vida de este hombre ha sido como una montaña rusa. El viaje aún no ha terminado, qué va. A sus casi 70 años, el jodido cabezota todavía no se quiere bajar. Y ahí sigue dándole al coco, barruntando, reuniendo a antiguos colegas, rescatando maquetas perdidas y recolectando archivos, empeñándose en usar las nuevas tecnologías para mejorar la calidad del planeta y del ser humano. Don Erre que Erre. Suma y sigue. “Para mí, las canciones son producto de la experiencia y de una alineación cósmica de circunstancias. Es decir, quién eres y qué sientes en un momento determinado. He escrito muchas canciones. Algunas no valen nada. Algunas son geniales y otras pasables. Eso es lo que opina la gente. Para mí son como hijos. Nacen, crecen y luego se valen por sí mismas en el mundo. Buscarse la vida en el mundo no es fácil para una canción”.

Agradecimiento: Y es que este es, sobre todo, un libro de gratitud. Gratitud hacia todas esas personas que han acompañado al músico, al padre, al emprendedor, al loco soñador en su incansable periplo. Ni un reproche, ni una invectiva, ni una sola mala palabra. Buscar la perspectiva para encontrar lo mejor de cada ser o acontecimiento de toda una vida. Agradecimientos y alabanzas para Larry Johnson, David Briggs, Gary Burden o Elliot Roberts, para su Pegi, su Zeke, su Ben Young y su Amber, para las otras mujeres de su vida, para sus antepasados, para los músicos que se fueron (como David Whitten, Bruce Palmer, Ben Keith) o para los que siguen ahí (como Stephen Stills, David Crosby, Graham Nash, Poncho Sampedro, Billy Talbot). También gratitud para esa gente anónima en la sombra, la que cuida de él y de ellos, la que trabaja para él y para ellos. Incluso alguna que otra palabra de gracia para sus seguidores, los puros seguidores, los seguidores no impostados.

Sinceridad: Pero es que estas memorias van mucho más allá del típico compendio de relatos añejos. También recogen un nutrido muestrario de análisis y opiniones esbozados a corazón abierto. En sus páginas el abuelo confiesa sus grupos contemporáneos favoritos (Mumford & Sons, Wilco, My Morning Jacket, Givers, Foo Fighters, Sonic Youth, Pearl Jam) y su admiración por músicos universales como Bob Dylan o Bruce Springsteen. Se moja en temas relevantes: religión, drogas, biocombustibles, Spotify, el futuro de la industria musical. Explica, por si quedaba alguna duda, por qué no le gusta conceder entrevistas. Y revela su romántica y perentoria sumisión a la musa, siempre a merced de la musa.

Y así va relatando el sueño del hippie que siempre quiso ser desmontándolo en pedazos y volviéndolo a reconstruir. Moraleja: es muy fácil ser un hippie con los bolsillos llenos de dinero. Pero emplea ese dinero en algo que tenga sentido, para ti, para los tuyos, para la Humanidad, y el sueño seguirá quedando intacto. Bravo, Neil.

“Me gusta vivir. No quiero morir hasta dentro de mucho porque todavía no estoy preparado (…) Hoy el viento sopla con fuerza y soy parte del mismo. Quiero aportar algo al mundo y, sobre todo, a partir de ahora quiero ser buena persona. No puedo cambiar el pasado. No miremos atrás”.

05 diciembre 2014

DISCOS EN RESCATE: BENOÎT PIOULARD "Hymnal"


Publicación: Marzo de 2013

Sello: Kranky Records

Universo paralelo el de Thomas Meluch. Pequeños retablos experimentales. Música hecha con corazón. El efímero momento, el anonimato, la frugalidad, la belleza en blanco y negro. “Hymnal” vuelve a enamorarnos de algo que no tiene medida, ni peso ni dimensión. Algo ingrávido e indefinido, pero increíblemente hermoso. Algo que solo sabe hacer él.

Pasajes especiales: “Hawkeye”, “Reliquary”, “Excave”, “Florid”, “Margin”, “Litiya”.

01 diciembre 2014

DESCUBRIENDO A... THE FAT WHITE FAMILY


Quiénes son: ingenioso y gamberrísimo sexteto del sur de Londres. Blancos sí, gordos no.

Qué hacen: un pisto sin etiqueta posible; punk, rock, psicodelia, country, garage y todo lo que quepa en su inmensa coctelera.

Publicaciones: el largo “Champagne Holocaust” (2013) y los singles “Touch The Leather” (2014) y “I Am Mark E. Smith” (2014).

Escuchándolos me vienen a la mente... Yo la Tengo, The Velvet Underground, The Fall, The Cramps, Daniel Johnston, Iggy & The Stooges, Jon Spencer.

Pelotazos: “Is It Raining In Your Mouth?”, “Without Consent”, “Cream of The Young”, “Wild American Prairie”, “Heaven on Earth”, “Bomb Disneyland”, “Garden of the Numb”, “Touch The Leather”.

24 noviembre 2014

CANCIONERO: BAUHAUS "Bela Lugosi´s Dead"



Año de publicación: 1979

Para algunos Bela Lugosi siempre será el conde Drácula. Para otros Bela Lugosi será el eterno rival de Boris Karloff. Para otros Bela Lugosi es Martin Landau, amigo íntimo de Ed Wood: “¿Hogar? Yo no tengo hogar. Perseguido, despreciado, viviendo como un animal. La jungla es mi hogar”. Y para otros Bela Lugosi es Peter Murphy ataviado con capa y maquillaje. Elijan a su Bela favorito.

BELA LUGOSI´S DEAD

White on white translucent black capes
Back on the rack
Bela Lugosi's dead
The bats have left the bell tower
The victims have been bled
Red velvet lines the black box
Bela Lugosi's dead
Undead undead undead

The virginal brides file past his tomb
Strewn with time's dead flowers bereft in deathly bloom
Alone in a darkened room
The count
Bela Lugosi's dead
Undead undead undead


Bela´s undead

20 noviembre 2014

DISCOS EN RESCATE: JOHNNY FLYNN "Country Mile"


Publicación: Septiembre de 2013

Sello: Transgressive Records

Entre col y col, lechuga. O entre series y películas, un nuevo álbum. “Been Listening” (2010) dejó el listón tan alto que este tarda en hacerse querer, pese a contar con un comienzo a bombo y platillo, esa “Country Mile” apoteósica que vale solita por el disco entero. Después todo se vuelve ciertamente exangüe y quizá demasiado country (¿casualidad?), prescindible si este chaval no fuera quien es. “Murmuration” a ritmo de vals, “Fol-De-Rol” a ritmo caribeño y “Time Unremembered” con su vitola de balada mítica conforman otros momentos destacables. Pero insisto, “Country Mile”, la canción, no tiene rival. Menudo temazo.