21 abril 2015

CONCIERTOS: LUNA + FLOWERS

Madrid. Teatro Lara. 20-4-2015.


Que la reunión de Luna diez años después se la debamos a un promotor español es algo realmente peculiar. Un dato esperanzador. No todo está perdido. En esta extraña tierra llena de capullos también hay bonitas flores. Yo fui una lunática vigorosa en otra época. Exprimí “Bewitched” (94), “Penthouse” (95) y “Pup Tent” (97) hasta el límite, quemándolos y leyéndolos sobre y entre lineas. Y mientras otros adoraban a dioses de papel yo amaba en secreto a Dean Wareham. En 2005 me resigné; ya nunca los vería en directo. Pero una vez más se confirma lo que el sabio dijo: que las cosas que deseas a menudo ocurren cuando ya no las esperas. Y aquí están Luna, los Luna de mi juventud universitaria y despertar festivalero, en una modesta y amistosa reunión nostálgica sin vocación de apremio. El líder afirma que no habrá nuevos discos, que no existe un guión escrito que merezca ser impreso. Pero eso es lo de menos, que vengan para quedarse o no. De momento han venido para hacer algunos sueños realidad, y eso es algo que no tiene precio.

También dice Wareham que sus discos son como hijos, y qué mejor manera de cuidar de la prole que evitar su olvido. Estos días he vuelto a navegar por una discografía inmaculada, llena de momentos soberanos, canciones que vencen el paso del tiempo por varias cabezas. Solo “The Days of Our Nights” (99) y “Romantica” (2002) quedaron aparcados en su primera cita en Madrid dentro de las innumerables fechas que han firmado en nuestro país; todos los demás estuvieron presentes en mayor o menor medida, desde “Lunapark” (92) hasta “Rendezvous” (2004), además de homenajes adivinables (“Ride Into The Sun” de The Velvet Underground y “Outdoor Miner” de Wire). Y mientras suenan “Chinatown”, “Sideshow by The Seashore”, “Tracy I Love You”, “Bobby Peru”, “Tiger Lily” o “Moon Palace” recupero los nítidos fotogramas de un pasado que andaba arrinconado en las cuevas de la mente. Porque grupos como Luna me desvelaron que mi vida iba a ser música, como así ha sido y sigue siendo.

La máquina arranca de nuevo pues, tras una década, y aunque funciona por oficio y veteranía, se nota que necesita un engrase. Pero ¿qué más da? No debe de ser grato tocar con instrumentos de préstamo (bajo y pedales extraviados en el complejo sistema aeroportuario), todos sabemos que Dean jamás ganará un maldito concurso de La Voz, pero el peso de la canción que tocan es más grande que todos los titubeos o gazapos que se puedan cometer. Elegantes melodías, poesía en claroscuro, partidas trenzadas de seis cuerdas sin claro cabecilla o ganador. Canciones con sabor a pop que quieren vestirse de  rock, honestas e intachables. La espera ha resultado tan larga y la sorpresa tan dulce que sería muy canalla poner una sola pega. Y a cambio de tan magnífico regalo me traigo bajo del brazo “Postales negras”. Debí comprarlo hace meses pero el momento idóneo era este. Ahora toca leer.

Lo mejor: la reunión en sí; las generosas concesiones a sus tres discos referentes; las ovaciones de un público que también captó el éxtasis del momento; el humilde do-it-youself pre-concierto; la cara de Sean Eden contemplando la fastuosidad del Teatro Lara desde el escenario; los velvetianos torrentes eléctricos en “Pup Tent”, “Friendly Advice” y “23 Minutes In Brussels”.

El setlist: “Chinatown”, “Sideshow by the Seashore”, “Malibu Love Nest”, “California (All The Way)”, “Cindy Tastes of Barbecue”, “Tracy I Love You”, “Pup Tent”, “Bobby Peru”, “Tiger Lily”, “Lost In Space”, “Bewitched”, “Moon Palace”, “Friendly Advice”; “Ride Into The Sun”, “23 Minutes in Brussels”; “Outdoor Miner”, “Time to Quit”.

Los teloneros: los jovencísimos y tímidos Flowers resultaron un agradable aperitivo, y demostraron que se puede hacer música convincente simplemente con lo puesto.

18 abril 2015

DISCOS: SONNY & THE SUNSETS "Talent Night at The Ashram"


Publicación: Marzo 2015

Sello: Polyvynil Record Co.

Tras un “Antenna for The Afterworld” (2013) que no llegó a enganchar, la chispa de Sonny Smith vuelve a aflorar en todo su esplendor en su quinto trabajo. Viajando por los lugares comunes de la música popular, desde el pop de los 60 a la new wave de los 80 o el garage de los 90. Tanto valen The Beach Boys o The Kinks como The Beta Band o Dinosaur Jr. No es que haga nada nuevo pero sabe hacerlo bien. Y eso es a fin de cuentas lo que importa.

Deliciosas: “The Application”, “Alice Leaves for The Mountains”, “Happy Carrot Health Food Store”, “Blot Out The Sun”, “Baby Jokin”, “Icelene´s Loss”, “Secret Plot”.

11 abril 2015

DESCUBRIENDO A... MAC DeMARCO


Quién es: gamberrete canadiense, niño mimado de Pitchfork, devoto de Jonathan Richman o Donald Fagen.

Qué hace: agradables e impolutas canciones de pop cuasi-psicodélico.

Discografía: “Rock and Roll Night Club EP” (2012), “2” (2012) y “Salad Days” (2014).

Te gustará si te gustan las melodías perfectas con guitarras desafinadas.

Curiosidad: su verdadero nombre es Vernor Winfield Macbriare Smith IV.

Temas de libro: “Salad Days”, “Blue Boy”, “Brother”, “Goodbye Weekend”, “Let My Baby Stay”, “Treat Her Better”, “Chamber of Reflection”, “Freaking Out The Neighborhood”, “Robson Girl”, “The Stars Keep On Calling Me”.

macdemarco.bandcamp.com/

05 abril 2015

DISCOS: ELVIS PERKINS "I Aubade"


Publicación: Febrero 2015

Sello: MIR Records

Seis años son muchos años. Una larga espera en la que llegamos a imaginar de todo: que Elvis se había evaporado, que se lo había tragado el Hudson, que andaba vagando por las calles de Manhattan camuflado de indio. Y como “Ash Wednesday” (2007) fue tan sensible, como “Elvis Perkins In Dearland” (2009) y “The Doomsday EP” (2009) fueron tan buenos, esperábamos que su regreso nos trajera una obra enfática y espléndida, un festín de colores, una banda sonora para un desfile del Mardi Gras. Pero nada de eso. Elvis demuestra de nuevo que es un artista imprevisible y absolutamente independiente. “I Aubade” (2015) es justamente el disco que lanzaría un músico que no quiere ser famoso. Historias de buhardilla en cuatro pistas, acicaladas con gusto artesanal y a veces casi experimental. Intimismo puro y duro. Arte y ensayo. Motivo de incomodidad para los metódicos y de aseveración para los románticos. Nunca un álbum fue tan difícil y tan simple a la vez. Necesita escuchas, muchas escuchas. En cada una se palpa algo, se siente algo. Y al final te vuelves a enamorar sin remedio. Pero el proceso es lento; casi tan lento como su gestación. ¿Y cómo diantre serán llevados estos temas a los escenarios? El 28 de mayo lo sabremos.

Extrañamente mágicas: “My Kind”, “I Came for Fire”, “It´s Now or Never Loves”, “The Passage of The Black Gene”, “Hogus Pogus”, “Gasolina”, “All Today”.

“I came for fire and I stayed for love”

03 abril 2015

DISCOS EN RESCATE: HISS GOLDEN MESSENGER "Lateness of Dancers"


Publicación: Septiembre 2014

Sello: Merge Records

Recuperamos otra de esas joyas procedentes del 2014. La banda de MC Taylor y Scott Hirsch firma su primer disco para Merge Records, manteniendo intactas la fidelidad a su estilo y la eficacia de sus composiciones. Trazas de country y americana, todo un placer para estrictos amantes del género. 

Grandes temas: “Lucia”, “Saturday´s Son”, “Day O Day (A Love So Free)”, “Lateness of Dancers”, “I´m a Raven (Shake Children)”, “Southern Grammar”.

25 marzo 2015

REPORTAJES: IT MIGHT GET LOUD

Tres guitarristas, tres

Soy obediente. Hago mis deberes. Gracias, Jack White, por volver a poner en circulación la sangre en mis venas. La sangre del rock y el blues. Debía retomarlo donde lo dejé y así lo he hecho. Y no solo eso, sino que he vuelto a las páginas anteriores del libro, al rojo, blanco y negro. Y en ese proceso de rescate de fases desconocidas u olvidadas he encontrado esto. Sí, esta filigrana, este delicioso homenaje a las seis cuerdas y a tres generaciones de músicos especiales. Pues eso: que muchas gracias, Jack.

“It Might Get Loud” es un maravilloso documental de 2008, firmado por Davis Guggenheim. La idea básica es la reunión cordial e instructiva de tres guitarristas fuera de serie, tres mitos de tres épocas muy diferentes en recursos, técnicas y contextos sociales, tres personajes iguales pero diferentes encarnándose a sí mismos con sus idiosincrasias y peculiaridades al descubierto: Jimmy Page, The Edge y Jack White. ¿Y qué tienen en común estos tres tipos? Podría alcanzar a trazar una línea imaginaria que uniera a Page y White, pero The Edge no entraría en la ecuación. Y sin embargo, ellos fueron los elegidos. Y no se me ocurre ahora mismo ningún otro que pueda faltar ni nada que pueda sobrar. Porque “It Might Get Loud” no es para nada un manual de guitarra, una especie de “Guitarra para Dummies”, sino mucho más. Es la historia de la música, de la inspiración, de cómo algunos miran al futuro mientras otros vuelven al origen para que todo quede bien hilado, para que nada de lo que vale la pena se pierda por el camino.

Y la cosa comienza con nuestro peculiar amigo Jack construyendo una rústica guitarra con un trozo de madera, una botella de Coca-Cola, martillo, clavos y algunos cables. En efecto, ¿quién necesita comprar una guitarra? Pero ellos tienen y tuvieron sus guitarras favoritas, y esas guitarras hablan con su voz, como afirma el propio The Edge: “El sonido de mi guitarra son mis propias palabras”. Jimmy dice que hay que acariciarlas y mimarlas como a una mujer. Jack opina que hay que doblegarlas y vencerlas. Y ante nuestros ojos desfilan instrumentos que quizá no sean los más bellos, los mejores ni los más caros, pero que han militado al servicio de sus capitanes con asombrosa eficiencia. Como la Airline roja de plástico de la era The White Stripes o esa Kay de sonido bluesero espeluznante que Jack cazó en la tienda de segunda mano de su hermano. Como la mítica Gibson Explorer que The Edge compró en un viaje a Nueva York, artífice del sonido inconfundible de aquellos U2 primerizos tan añorados. O como la icónica guitarra de doble mástil de Jimmy que indefectiblemente nos teletransporta a “Starway To Heaven”. Guitarras construidas, compradas, prestadas, modificadas. Una lección: no importa la guitarra que tengas, lo que importa es lo que puedas sacar de ella.

Y no solo hay guitarras y guitarristas, en el fondo hay mucho más. Jimmy, el entrañable Jimmy, nos lleva al Londres de los 60, a los tiempos locos del skiffle, al shock del rock en un mundo estancado en aburridos prototipos pop. Jack, el aprendiz de tapicero, el superviviente de familia numerosa, el blanco solitario en un barrio lleno de negros e hispanos, nos lleva de viaje al Detroit sur de los años 90. The Edge, el discreto y práctico The Edge, nos lleva al Dublín desamparado de los 70 y al recuerdo de un convulso Ulster. Mientras Jimmy nos muestra orgulloso Headly Grange y nos explica por qué algunas canciones de “Led Zeppelin IV” (71) sonaban así, The Edge nos enseña el aula de ensayo de unos imberbes U2 en la Mount Temple Comprehensive School o la casa de Howth donde vio la luz “War” (83). Y entretanto, Jack se permite dar unas cuantas clases de rock and roll a su alter ego de 9 años. Y en medio hay confesiones que nos muestran a los mitos como seres de carne y hueso. Porque Jimmy no quería ser el obediente músico de estudio dedicado a manufacturar la dudosa gloria de los demás, quería algo más, quería furia, quería rock. Y Jack no quería tocar la guitarra, solo quería aporrear sus baterías, esas que ocuparon el lugar de una cama en el minúsculo cuarto de su casa. The Edge se debatía entre la parte y el todo, entre limitarse a interpretar o lanzarse a componer. Afortunadamente, la ambición, la inquietud o la simple casualidad derivaron en grandes festejos para la melomanía; festejos como The Yardbirds, Led Zeppelin, The White Stripes o “Sunday Bloody Sunday”.

Pero además del fondo está la forma, casi tan importante. Porque “It Might Get Loud” está lleno de imágenes, escenas y momentos de una emotividad turbadora. Mirad si no el entusiasmo de Jimmy escuchando “Ramble” de Link Wray, el respeto religioso de Jack oyendo “Grinnin´In Your Face” de Son House (su canción favorita confesada; curiosamente una canción sin guitarras ni baterías) o la emoción de The Edge recuperando sus primeras grabaciones en cuatro pistas. Cortes impagables y casi inéditos con actuaciones de The Yardbirds, Led Zeppelin, U2, The White Stripes o The Raconteurs. Videos rescatados de extrañas hemerotecas, como ese que muestra al Jimmy colegial tocando skiffle. Fotos sacadas de álbumes de familia en las que Jack tapiza, Jimmy dibuja o The Edge simplemente piensa.  

Pero hemos dicho que estos tres se habían reunido para hablar, ¿no? Para enseñarse sus guitarras y compartir experiencias. Bueno, sí, también hablan, se hacen revelaciones, interactúan y se arrancan juntos a tocar “I Will Follow”, “Dead Leaves and The Dirty Ground” o “In My Time of Dying”. Y al final se permiten montar e improvisar sobre la marcha un legendario tema prestado que nos brindan entre créditos. ¿Qué tema es? Mejor no destriparlo todo, guardemos un poco de misterio. Digamos que es un tema que une definitivamente a los tres, transformando el triángulo en una maciza pirámide, y convirtiendo este inmenso documental en un mágico e inesperado regalo para ojos, oídos y mente.

Lo dicho: un millón de gracias, Jack.

19 marzo 2015

DISCOS: JOSÉ GONZÁLEZ "Vestiges & Claws"


Publicación: Febrero de 2015

Sello: Mute Records

Después de esos dos espléndidos discos de Junip, José González vuelve en solitario y al desnudo. Y no esperemos derrapajes ni sorpresas; de nuevo nos encontramos al hombre y su guitarra. Básicamente. Y no esperemos fuegos artificiales; “Vestiges & Claws” es simple y recurrente como un amanecer. Algo ya escuchado pero siempre bien recibido.

Cinco píldoras antiestrés: “With The Ink of a Ghost”, “Stories We Build, Stories We Tell”, “Leap Off/The Cave”, “What Will”, “Afterglow”.

15 marzo 2015

DESCUBRIENDO A... TEMPLES


Quiénes son: James Bagshaw (guitarra, voz), Thomas Walmsley (bajo, voz), Adam Smith (guitarra, teclados) y Samuel Toms (batería), un cuarteto británico de Northamptonshire.

Qué hacen: psicodelia, psicodelia, psicodelia.

Discografía: el enorme y sin un solo minuto de desperdicio “Sun Structures” (2014).

Han teloneado a bandas como Suede, Kasabian o Mystery Jets, pero bien podrían haber sido los añejos artistas invitados de The Byrds, Strawberry Alarm Clock, The Electric Prunes o The Chocolate Watchband.

Espectaculares...: “Keep in The Dark”, “Mesmerise”, “Move with The Season”, “Colours to Life”

...Y también excelentes: “Shelter Song”, “Sun Structures”, “The Golden Throne”, “A Question Isn´t Answered”, “The Guesser”, “Test of Time”, “Sand Dance”, “Fragment´s Light”.

12 marzo 2015

DISCOS: FATHER JOHN MISTY "I Love You Honeybear"


Publicación: Febrero de 2015

Sello: Sub Pop

Producido por el propio Josh Tillman y el gran Jonathan Wilson, y mezclado por el hiperactivo Phil Ek. Disco autobiográfico basado en experiencias personales (y extrasensoriales puede que también), con lírica y carátula memorables. Adiós definitivo al folk despeinado; hola al soul de etiqueta. Aunque las puertas también quedan abiertas al arreglo clásico, el pedal-steel, el electrobeat, el rock o el jazz. Y el aire corre, vaya que sí…

Grandes momentos: “I Love You, Honeybear”, “Chateau Lobby #4 (In C for Two Virgins)”, “The Night Josh Tillman Came to Our Apartment”, “Strange Encounter”, “The Ideal Husband”, “Bored in The USA”, “Holy Shit”.

06 marzo 2015

DISCOS EN RESCATE: JACK WHITE "Lazaretto"


Publicación: Junio de 2014

Sello: Third Man Records

La primera vez que vi a este tipo en vivo pensé que era una bestia escénica sin parangón. Eran los tiempos de The White Stripes. Después de la aventura The Racounteurs lo abandoné inintencionadamente. Nunca es tarde si la dicha es buena. Jack White vuelve a mi vida a hombros y por la puerta grande. Genio y figura. Desconozco (pero por poco tiempo) qué ha sucedido en el impasse (cine, producción, Dead Weather, “Blunderbuss”), pero “Lazaretto” es una arenga fibrosa y titánica contra el escepticismo, un aleluya para oidos cada vez más insensibles. El sabueso del blues grasiento vuelve a morder. Y sus amigos, las viejas glorias muertas, ladran desde sus tumbas con él.

Grandes: “Three Women” (inspirada en “Three Women Blues” de Blind Willie McTell), “Lazaretto”, “Temporary Ground”, “Would You Fight for My Love?”, “High Ball Stepper”, “That Black Bat Licorice”, “I Think I Found The Culprit”.

22 febrero 2015

DESCUBRIENDO A... THE PHANTOM BAND


Quiénes son: superbanda escocesa de Glasgow, formada por Rick Antony (voz, guitarra), Duncan Marquiss (guitarra), Gerry Hart (bajo), Iain Stewart (batería), Greg Sinclair (guitarra) y Andy Wake (teclados).

Qué hacen: compendio inetiquetable y para todos los públicos. Para los clásicos y los modernos; para los nostálgicos del grunge, para los poperos, para los amantes de la épica en canciones de amplio minutaje.

Publicaciones: “Checkmate Savage” (2009), “The Wants” (2010), “Strange Friend” (2014) y “Fears Trending” (2015).

Una curiosidad: antes de bautizarse como The Phantom Band circularon con nombres tan curiosos como Les Crazy Boyz, Robert Redford o Robert Louis Stevenson.

Un puñado de canciones espectaculares: “The Howling”, “Burial Sounds”, “Folk Song Oblivion”, “Halfhound”, “Left Wave Hand”, “Island”, “Clapshot”, “Atacama”, “No Shoes Blues”, “Black Tape”, “The Kingfisher”.

15 febrero 2015

DESCUBRIENDO A... ZEUS


Quiénes son: cuarteto de Toronto formado por Rob Drake, Carlin Nicholson, Mike O´Brien y Neil Quin, también músicos acólitos de Jason Collett. Ojo: no confundir con la banda holandesa heavy del mismo nombre.

Qué hacen: a veces pop indie, a veces pop psicodélico, a veces country-pop.

Publicaciones: “Sounds Like Zeus EP” (2009), “Say Us” (2010), “Busting Visions” (2012) y “Classic Zeus” (2014).  

Irresistibles: “Miss My Friends”, “Bonnieview”, “Straight Through The Light”, “27 Is The New 17”, “Are You Gonna Waste My Time?”, “Love In a Game”, “With Eyes Closed”, “Fever of The Time”, “Heavy on Me”.

11 febrero 2015

RETROSPECTIVAS: LOU REED "Berlin"

Joyas de los 70

Año de publicación: 1973

Sello: RCA Victor

Hace unos meses se celebraba el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Y recordé esta apasionante ciudad, la ciudad valiente, la ciudad mil veces resucitada. Pensé cómo poder hacerle un modesto homenaje. Y se me ocurrió rescatar este disco, aunque poco tenga que ver con guerras, particiones y hormigón, sino más bien con un infierno específico y personal. Pese a su crudeza y el vapuleo de la crítica en su momento, “Berlin” ha adquirido con el tiempo el estatus de obra maestra. Merecidamente, porque en él se reúnen piezas imborrables (“Lady Girl”, “Men of Good Fortune”, “Caroline Says I & II”, “Oh, Jim”, “The Bed” o “Sad Song”), refulgentes joyas dentro del preciado tesoro que es la discografía de su autor. Va por Berlín. Y va por el añorado Lou.

07 febrero 2015

DISCOS EN RESCATE: SAM AMIDON "Lily-O"


Publicación: Septiembre 2014

Sello: Nonesuch Records

A ritmo de banjo, de acústica, de fiddle o incluso simplemente a capella, la estrella de Sam Amidon sigue creciendo. Como crece su obra, disco tras disco, volando de flor en flor, cerrando las alas para posarse en azarosas ramas, integrándose plenamente en cualquier paisaje. En “Lily-O” hay tabernas y añoranza. Canciones que a menudo lo elevan a la altura de especies de plumaje majestuoso, como Bill Callahan o Damien Jurado.

Soberbias: “Walkin´Boss”, “Down The Line”, “Pat Do This, Pat Do That”, “Lily-O”, “Groundhog Variations”.

31 enero 2015

REPORTAJES: EL PEQUEÑO LIBRO DEL ROCK, POR HERVÉ BOURHIS

Arte universal

A veces ocurren milagros, casuales rituales de magia negra que hacen que tus manos se llenen de cosas con las que jamás habrías soñado y tus narices se entrometan en asuntos que no son de especial gusto o incumbencia personal. He aquí una de esas sorpresas del destino. ¿Cuándo me he comprado yo una novela gráfica o similar? Jamás. Cierto es que disfruté de lo lindo con ese préstamo que fue “Persépolis”, la gran obra de Marjane Satrapi. Pero he aquí que en mi vida se cuela una divertida y muy personal historia del rock en formato viñeta, y los ojos se salen de mis órbitas. Sobre todo porque la historia nace en 1915 y se extiende hasta 2012: un abanico casi completo. Sobre todo porque al hojear esas páginas encuentro recreadas las portadas de discos que cambiaron mi vida y los remedos de aquellos artistas que marcaron mi devenir musical. Sobre todo porque la retrospectiva, nada enciclopédica y muy paródica, es en blanco y negro. Adoro el blanco y negro. Y además estoy harta de leer historias del rock cuasi-científicas, documentadas y altamente técnicas. “El Pequeño Libro del Rock” es exactamente el libro que yo concebiría si tuviera ganas, si hubiera explotado mis dotes para el dibujo debidamente y no las hubiera abandonado hace ya tantos y tantos años. Pero claro, el pequeño libro de Hervé Bourhis (francés, dibujante, ilustrador, coetáneo y sobre todo, melómano empedernido) no es el mío ni el vuestro, sino su propio libro. Y puede que muchos de sus gustos, anecdotarios y opiniones coincidan con los nuestros, nos hagan sonreir o nos aporten datos desconocidos, pero insisto: es su libro. Porque los artistas que han sido relevantes para él quizá no lo hayan sido en absoluto para nosotros, aunque hay artistas que deben ser relevantes por definición, independientemente de sexo, religión, color o nacionalidad. Es su mundo, articulado en imágenes artesanales y comentarios divertidos, un mundo a disposición del resto del mundo. Y el resto del mundo (grupo en el que me incluyo) abraza esta obra con gran júbilo y gratitud, porque hacía falta algo así, alegrar la vista rememorando leyendas mientras la música adyacente late, suena y resuena en tu cabeza.

Insisto: el viaje comienza en 1915 con la creación del primer sucedáneo de jukebox  y se extiende hasta 2012. Están los grandes pioneros, los transformadores y los transgresores. Hay una estrofa o estribillo letal transcrito para abrir cada año, adivinad: “love, love me do”, “girl, you really got me goin´”, “everybody must get stoned”, “say it loud! I´m black and I´m proud”, “well it´s 1969 okay, all across the USA”, “Jesus died for somebody´s sins but not mine”, “I am an antichrist, I am an anarchist”, “hey hey my my, rock´n roll will never die”, “you´re gonna fight for your rights to party”, “don´t believe the hype”, “I feel stupid and contagious, here we are now, entertain us”, “I´m a loser baby, so why don´t you kill me?”. También están muchas de las portadas más legendarias e icónicas de la historia, como “Sgt. Pepper´s”, “Astral Weeks”, “Forever Changes”, “Ziggy Stardust”, “In the Court of Crimson King”, “Dark Side of The Moon”, “Raw Power”, “London Calling”, “Ramones”, “Rumours”, “The Man Machine”, “Remain in Light”, “Meat Is Murder”, “Nevermind” y, por supuesto, el plátano de The Velvet Underground. Y luego están esos singulares duelos abiertos a análisis y debate entre pesos pesados: Chuck Berry vs Little Richard, The Who vs The Kinks, Lou Reed vs David Bowie, Michael Jackson vs Prince, Serge Gainsbourg vs Brigitte Fontaine, Nirvana vs Pixies, Radiohead vs Grandaddy. Además de todo lo anterior y bajo la premisa de que no solo de discos vive el hombre, “La Pequeña Historia del Rock” también se detiene en acontecimientos músico-político-sociales importantes, publicaciones de relevancia en el género y otras artes tangenciales a la música, con singulares referencias a consagrados mitos cinematográficos (“Easy Rider”, “La Naranja Mecánica”, “This Is Spinal Tap”, “Pulp Fiction” y más).

Sí, en la (irónicamente incluida) carta de rechazo el potencial editor lleva razón: no están todos los que son y faltan algunos indefectibles, léase Grateful Dead, Cream, The Allman Brothers Band, Eagles, Steve Winwood, Donovan, Santana o el recientemente desaparecido Joe Cocker, entre otros. Pero es que es imposible contentar a todos. Harían falta litros de tinta y toneladas de papel. Mejor dejarlo así, incompleto, imperfecto. Porque como decía William Shakespeare: “Procurando lo mejor a menudo estropeamos lo que está bien”.

26 enero 2015

DESCUBRIENDO A... FRENCH FOR RABBITS


Quiénes son: delicado proyecto neozelandés comandado por Brooke Singer (voz, piano, guitarra) y John Fitzgerald (guitarra).

Qué hacen: algunos dirían que dream-pop; yo digo hermosas canciones pop con atmósferas clásicas.

Su debú: el maravilloso “Spirits” (2014)

Te gustarán si te gustan Trees, Mazzy Star, The Innocence Mission o Widowspeak.

Puras delicias: “Spirits”, “Woke Up To A Storm”, “Lean”, “Gone Gone Gone”, “The Other Side”

19 enero 2015

DISCOS: TARWATER "Adrift"


Publicación: Noviembre 2014

Sello: Bureau B Records

Un placer volver a reencontrarse con Ronald Lippok y Bernd Jestram desde aquel “Spider Smile” (2007). Un placer cambiar el chip de estilos. Un placer retomar las viejas aficiones: los laboratorios berlineses, el krautrock, Cluster, Neu!, Faust. Un placer comprobar que hay cosas que nunca cambian. Tarwater no cambian. Son fieles a sí mismos. Son inconfundibles. “Adrift” no es su mejor mano de baraja pero hace pensar. La música sin límites. La estimulación sensorial de lo complejo.

Experiencias instrumentales: “Adrift”, “Devon Saturday”, “Inreturn”, “Ray”.

Experiencias con el particular fraseo de Lippok: “The Tape”, “They Told Me In The Alley”, “Coconut Signal”, “The Evening Pilgrims”.  

10 enero 2015

DESCUBRIENDO A... CHELSEA WOLFE


Quién es: gran compositora, gran intérprete, gran voz. Sombras desde la soleada California.

Qué hace: sonidos oscuros que abarcan desde el folk al post-punk pasando por el blues, la psicodelia y el rock industrial.

Álbumes: “The Grime and The Glow” (2010), “Apokalypsis” (2011), “Unknown Rooms: A Collection of Acoustic Songs” (2012) y “Pain Is Beauty” (2013).

Pistas, evidencias y conexiones: PJ Harvey, Dead Can Dance, Siouxie Sioux, Nirvana, Diamanda Galas, el black metal, el arte gótico.

Grandes temas: “Moses”, “Mer”, “Demons”, “The Wasteland”, “Friedichshain”, “We Hit a Wall”, “Destruction Makes The World Burn Brighter”, “Kings”, “Reins”, “They´ll Clap When You´re Gone”, “The Waves Have Come”.

06 enero 2015

DISCOS: CULT OF YOUTH "Final Days"


Publicación: Noviembre 2014

Sello: Sacred Bones Records

Tranquilos: tras el adusto apocalipsis instrumental de “Todestrieb”, Cult of Youth vuelven a ser Cult of Youth. O casi. Una banda generosamente loada en este espacio gracias a sus dos primeros discos. En el tercero el marchamo sigue siendo el mismo: oscura pasión y fruición, intensidad desgarradora. Pero aquí falta un algo, quizá la antigua primicia, quizá aquella variopinta rareza, quizá esa Torre de Babel sónica que despuntaba en anteriores trabajos y que ahora maquilla en portada este modesto “Final Days”. La musa se ha rezagado pese a la contundencia de temas como “Dragon Rouge”, “Gods Garden” y “Of Amber”. Y la crítica argumenta que esto es lo mejor de su carrera. O pertenezco a otro mundo o, definitivamente, soy tonta.

cultofyouth.tumblr.com/

02 enero 2015

DISCOS EN RESCATE: FINK "Hard Believer"


Publicación: Julio 2014
 
Sello: Ninja Tune
 
Sorpresa, sorpresa. ¿Dónde encasillar a Finn Greenall? En cualquier parte o en ninguna. Ahí estaba este disco, abandonado y calladito desde el verano, con sus delicias escondidas, como el cofre de un tesoro. Porque eso es lo que es, un pequeño y discreto tesoro con blues, folk, pop y emo conviviendo en pacífica armonía. El arranque con “Hard Believer” (ay, el alma de Robert Johnson) ya no admite marcha atrás, hay que llegar como sea hasta el final. Y el paciente esfuerzo tiene recompensas tan confortables como “Pilgrim”, “Shakespeare” y “Truth Begins”.