17 noviembre 2014

DISCOS: MAZES "Wooden Aquarium"


Publicación: Septiembre 2014

Sello: Fatcat Records

Estos tipos graban en sitios muy raros. Su primer disco (“A Thousand Heys”) en un barco. El segundo (“Ores and minerals”) en dormitorios y trasteros. Para este tercero se normalizan y graban en un estudio, aunque sin artificios, en tiempo récord y en directo, bajo la batuta de Jonathan Schenke (también productor de los recién descubiertos Parquet Courts). Resultado: un álbum guitarrero y seductor, contundente pero digestivo, ni clásico ni indie. Para todos los públicos.

Grandes: “Astigmatism”, “Salford”, “Explode Into Colo(u)rs”, “Ripp”, “Mineral Springs”, “Universal Me”.

14 noviembre 2014

DISCOS: THE CORAL "The Curse of Love"


Publicación: Octubre 2014

Sello: Skeleton Key Records

Tras rumores de separación y proyectos en solitario, la banda de los hermanos Skelly   regresa patrocinando sello propio y fieles a su patrón folk-rock-psicodelia. “The Curse of Love” nos trae otra colección de canciones envolventes con olor a incienso, amén de una portada absolutamente espectacular. Una banda superior navegando en la sombra.

Lo mejor: “The Curse of Love (Part 1)”, “The Second Self”, “View from The Mirror”, “The Watcher in The Distance”, “Gently”, “Willow Song”, “The Golden Bough”.



09 noviembre 2014

DISCOS EN RESCATE: ALELA DIANE "About Farewell"


Publicación: Julio de 2013

Sello: Rusted Blue Records

Música y más música. Discos que se acumulan en los estantes y los reproductores. Si tuviera más dinero compraría tiempo. Es preciso crear este subespacio para rescatar los olvidos imperdonables. Y la primera es mi amiga Alela. Siempre un placer escucharla. Vuelta al bucolismo y la melancolía de “The Pirate´s Gospel” (2007) y “To Be Still” (2009). Canciones sobre ruptura, soledad y nostalgia. Así es la vida.

“I heard somebody say that brightest lights cast the biggest shadows”

Joyitas: “Colorado Blues”, “About Farewell”, “The Way We Fall”, “I Thought I Knew”, “Before The Leaving”.

07 noviembre 2014

DESCUBRIENDO A... PARQUET COURTS


Quiénes son: cuarteto asentado en Brooklyn (NYC) con conexiones tejanas, formado  por los hermanos Savage (Andrew a las guitarras y voces, Max a la batería), Austin Brown (guitarra, voces) y Sean Yeaton (bajo), tras experimentos previos como Teenage Cool Kids, Fergus & Geronimo o Daniel Stripped Tiger.
 
Qué hacen: punk-rock y garage con riffs pegadizos y pendencieros.

Discos: el casero “American Specialties” (2011) y los oficiales “Light Up Gold” (2012) y “Sunbathing Animal” (2014).

Ahora trabajan bajo el nombre paralelo (¿o sustitutivo?) de Parkay Quarts.

Te gustarán si te gustan The Modern Lovers, Mission of Burma, Pere Ubu, Wire, The Feelies o Pavement.

Pelotazos: “Bodies Made Of”, “Black and White”, “What Color Is Blood”, “Vienna II”, “Always Back in Town”, “Ducking & Dodging”, “Master of My Craft”, “Yonder Is Closer to The Heart”, “N Dakota”, “Stoned and Starving”, “Tears O Plenty”.

03 noviembre 2014

DISCOS: ALLAH-LAS "Worship The Sun"


Publicación: Septiembre 2014

Sello: Innovative Leisure

Segundo álbum de los californianos después de su esplendoroso debú “Allah-Las” (2012). No esperes de ellos nada nuevo respecto a su anterior trabajo. No esperes de ellos nada nuevo respecto a la música ya inventada. Sabor garagero y surfero deudor del mejor sonido añejo de la costa oeste americana, con instrumentales exquisitos dignos de The Shadows o The Ventures.

Los mejores temas: “De Vida Voz”, “Ferus Gallery”, “Recurring”, “Nothing To Hide”, “Buffalo Nickel”, “501-415”, “Yemeni Jade”, “Worship The Sun”, “No Werewolf”.

01 noviembre 2014

CANCIONERO: CREAM "I Feel Free"


Año de publicación: 1966

Álbum: “Fresh Cream”

El triángulo se ha roto. Hace unos días recibíamos la noticia de la muerte de Jack Bruce, bajista de Cream. Cream: posiblemente la banda que reunió al mejor trío de instrumentistas de todos los tiempos (Eric, Jack, Ginger). Puro espectáculo en acción. Otro que se nos va. Poco a poco el pasado se va convirtiendo en Historia. En Historia mítica e imperecedera, claro está.

Aquí va un modesto homenaje en forma de canción. Uno de los mejores clásicos de la banda, con composición y voz principal a cargo del propio Jack. La letra fue aportada por Pete Brown.

I FEEL FREE

Feel when I dance with you
We move like the sea
You, you're all I want to know
I feel free, I feel free, I feel free

I can walk down the street, there's no one there
Though the pavements are one huge crowd
I can drive down the road, my eyes don't see
Though my mind wants to cry out loud

I feel free, I feel free, I feel free

Dance floor is like the sea, ceiling is the sky
You're the sun and as you shine on me
I feel free, I feel free, I feel free.

20 octubre 2014

CONCIERTOS: YANN TIERSEN + BLACK ENGLISH

Madrid. La Riviera. 18-10-2014.

La tercera fase llega hasta el infinito.
 

Pues sí, he aquí al maestro. Su bombillita brilla más que las otras, por algo será. “Infinity” (2014) vestido de largo. Casi al completo. Pero ya no suena a fríos glaciares; suena a una calidez casi familiar. Si hablo de Yann tengo que dejar a un lado la ironía y el chascarrillo, pues de un músico de su categoría solo se puede escribir desde la admiración, desde el más profundo de los respetos. Sí, un músico. Ya lo dije en otra ocasión: es músico, del verbo ser. Y atrás quedará su leyenda de enfant terrible, bohemio, esquivo y antisistema, pues en el escenario es solo eso, un músico. Sin pose, sin ínfulas, sin cuento, sin tonterías. Este es su trabajo. Y a eso se dedica, a trabajar. Hasta nueve instrumentos pasaron por sus manos el sábado: piano, guitarra acústica (de doce cuerdas), guitarra eléctrica, vibráfono, violín, melódica, toy piano, flauta y sintetizador. Y de vez en cuando da las gracias. Como si hiciera falta. Somos nosotros los que estamos sinceramente agradecidos.

Pero dotes y aptitudes aparte, Yann (de nuevo flaco como un palo) goza de un activo que proporciona crédito asegurado: ese cuarteto extraordinario y rotatorio que lo acompaña formando un mecano de piezas intercambiables. Una mini-delegación de Naciones Unidas formada por el francés Lionel Laquerriere, los británicos Neil Turpin y Robin Allender y el escandinavo Ólavur Jákupsson. Magníficos allegados en una elegante y sutil batalla contra los arquetipos en la que no hay ganador ni perdedor, solo una vestimenta sonora tejida de sueños. Y de esos sueños nacen otros, y hoy quieres tener a mano una máquina del tiempo para echar marcha atrás, regresar al dieciocho de octubre a las nueve y media de la noche y empezar de nuevo desde el principio. ¿Y por qué? Pues porque nada de aquello se volverá a repetir, ya nunca será igual. El hombre de las sorpresas, el mago y la chistera. Aunque ya sabíamos lo que iba a tocar volvió a hacernos caer en la trampa. Naturalmente. Y así, canciones como “Palestine”, “Rue des Cascades” o “Till The End” se convirtieron en versiones de sí mismas, danzando por otros caminos. Y “A Midsummer Evening” se presentó con una deliciosa, conmovedora y desnuda coral a cinco voces cantada alrededor de una hoguera. Y “Dark Stuff” se detuvo justo cuando no debía, dejando para otro día su romántico desenlace. Y sí, había que estar allí para vivirlo, porque probablemente esto ya no suceda jamás. Llegarán otros días, estas piezas se colarán en otros repertorios, pero el tempo y la paleta de colores no serán los mismos. Como le ha ocurrido a la “La Crise” (qué título tan apropiado para estos tiempos), que dejó atrás sus nudos voltaicos para transformarse en un armonioso crescendo trazado en meticulosos capítulos, recordando su concepción original. 

Y para los cabezotas y desincronizados que siguen suspirando por Amélie (sorprende que todavía queden tantos), bueno, pues ahí van “La Dispute” y “Sur Le Fil” fielmente recreadas. Y es que Yann a fin de cuentas ni es malo ni es tonto. Inevitable la clásica mención honorífica a “Sur Le Fil”, fija en sus múltiples giras, pues pegado a su violín es cuando verdaderamente se luce. Y aquí se luce de una manera insultante. La exhibición requirió en esta ocasión una pausa calculada hasta que el fervor a destiempo amainó. Antes ese violín (el de Warren Ellis es el de los infiernos, este sería el de los cielos) ya había dibujado la espina dorsal de dos temas que en directo y con la gran voz de Ólavur Jákupsson suenan colosales: “Chapter 19” y “The Gutter”. También había navegado sobre las sumisas olas de “Steinn” y “Gronjord”. Y después rugió, se volvió loco, volcó su cólera contra el mundo en esos escasos dos minutos que dura “Le Quartier”.

Pero si el violín es el sol, el piano es la luna. Y Yann lo recupera ahora, entre otras cosas para lanzar una ojeada furtiva a las eméritas fases previas, rescatando las mencionadas “Rue des Cascades” y “La Dispute”, o para reconocer con “La Longue Route” (o “The Long Road”) que sus bandas sonoras no son su crucifixión, sino otro valioso sumando. Y no podía faltar tampoco el pequeño homenaje a la edad de oro del synth-pop, más contenido que en su anterior gira, servido casi al final de la partida con “The Crossing”, “Vanishing Point” y “Lights”. Soledad y compañía, calma y estruendo, luces y sombras. Suaves voces cogidas de la mano e instrumentos con huéspedes cambiantes. El completo universo tierseniano manifestado en su amplísima gama de matices y con la dignidad reforzada, en una onírica y emocionante hora y media que, para justicia necesaria, debería haberse dilatado algo más. Y ahora que el bretón ha llegado hasta el infinito, ¿cuál será el siguiente paso? ¿Qué viene a continuación? Deseando estamos descubrirlo. Un acicate como cualquier otro para mantener la guardia y seguir respirando.

SETLIST: “Meteorites (Intro)”, “Slippery Stones”, “Ar Maen Bihan”, “A Midsummer Evening”, “Palestine”, “Dark Stuff”, “La Dispute”, “La Crise”, “Steinn”, “In Our Minds”, “Chapter 19”, “Rue des Cascades”, “Gronjord”, “The Gutter”, “The Crossing”, “Vanishing Point”, “Lights”; “La Longue Route”, “Sur Le Fil”, “Till The End”; “Le Quartier”.

www.yanntiersen.com

13 octubre 2014

REPORTAJES: YANN TIERSEN, MÚSICA EN IMÁGENES

La segunda fase: electricidad contra el aburrimiento

El antes y el después. Antes de ver a Yann Tiersen por cuarta o quinta vez decidí que debía estudiar y recordar un poco, aun consciente de que con este músico ninguna de esas acciones vale para nada. Sus canciones son como la arcilla del alfarero: manipulables, moldeables. Y como él es un artista adimensional, supercualificado, libérrimo e incorruptible, puede y sabe hacer con ellas lo que quiere. ¿Conocéis a algún músico capaz de dominar todos o casi todos los instrumentos, clásicos o modernos, de viento, cuerda o percusión? ¿Y que además de eso haga cobrar vida a objetos inanimados como una máquina de escribir, la rueda de una bici, una silla o una sartén? Intentar aprenderse toda su creación de memoria es trabajo perdido; siempre habrá al menos una duda, una inquietante y a la vez excitante duda. Habrá un momento en que te rebase, te confunda, te haga perderte; en definitiva, te obsequie con un souvenir, una sorpresa, un incentivo, un banderín contra la matemática y la inercia. Así es él.

Y digo que antes del próximo concierto decidí recordar aquellas otras veces (otros discos, otros directos) y rescatar dos perlas visuales datadas al tiempo que aquel maravilloso álbum llamado “Les Retrouvailles” (2005). Me refiero a esos dos documentales obra de Aurélie du Boys: “La Traversée” y “On Tour”. En el primero se evidencia todo el proceso de creación del disco. Esas íntimas y meticulosas ideas primitivas y solitarias, las tomas de su esqueleto en la isla de Ouessant (remoto y salvaje santuario de Tiersen, su madriguera en el finisterre francés). La puesta de largo de las composiciones con los primeros músicos en el Hotel Vauban de Brest, su ciudad natal. La adición y mezcla de metales y voces en los estudios Davout de París, con las visitas de sus ilustres invitados (Dominique A, Miossec, Jane Birkin, Stuart Staples, Liz Fraser) y el parto definitivo y feliz en Abbey Road. Un documento especial, bellísimo, un juego entre la música y la imagen, el blanco y negro y el color, la broma y la melancolía. “Uno se pregunta como artista lo que va a producir como objeto. Hasta ahora cada canción acababa en un soporte audible. Hoy en día se convierte en un fichero”. Duda razonable de Yann mientras un vinilo de Cocteau Twins gira en el plato. Nota adicional: “La Traversée” también contiene ese delicioso minimetraje animado creado para la canción “Le Train”, injustamente olvidada en el listado final del álbum (sí encontró su hueco en directo, en una versión tremenda y feroz). En definitiva, qué gran película, qué gran forma de meterse en la casa, en la piel, en el diario, casi en la cabeza de un músico tan excepcional.

“On Tour” no es otra cosa que el resultado en la carretera del anterior trabajo, recogiendo y entrelazando imágenes de la gira que llevó a Tiersen y su (espléndida) banda por aquel entonces a lugares tan dispares como Tokio o Beirut. En él queda la memoria de sus varias visitas de 2006 a nuestro país, el despliegue de su magia en lugares (Madrid, Benicasim) por los que tuvimos la suerte de pisar sucumbiendo a una autoridad eléctrica insólita, desterrando manidos clichés y falsos mitos cinematográficos, quedando prendidos de una cuerda que no se ha roto desde entonces. Era la materialización de la segunda fase. Atrás quedaban los tiempos del folclore y el intimismo, de filarmónicas y filmes. Todavía quedan muchos que cuestionan aquellos cambios y que seguirán analizando los subsiguientes con fanático ojo crítico. Pero exigir límites a la inquietud y al ingenio de este hombre es como ponerle puertas al mar. Para él la música es algo abstracto y misterioso, una serie de sonidos combinados que él se encarga de desordenar. Para mí la música es como una forma de traducción de aquellas palabras que no existen. Y Yann Tiersen es, de facto, un gran traductor.

La tercera fase ya está en ciernes, otro paso al frente. Adiós, aristocrático  piano de cola. Adiós, simpático acordeón. Comenzó con la gira de “Dust Lane” (2010) y siguió con la de “Skyline” (2011), con nuevas caras de acompañamiento, polivalentes fichajes, grandes instrumentistas. La mayoría de ellos siguen en filas y ahora el bretón (o llamémoslo mejor “ciudadano del mundo”) ya no es la imperiosa estrella de la fiesta; ahora parece más bien el sapientísimo profesor que se aparta a una esquina de la clase, invitando a sus pupilos a demostrar en la pizarra todo lo que han aprendido. Veremos qué nos ofrece el próximo fin de semana.

09 octubre 2014

RETROSPECTIVAS: YANN TIERSEN "C´etait Ici"

La primera fase: sinfonía, folklore y chanson.


Año de publicación: 2002

Sello: EMI France

Doble álbum en vivo grabado entre el 15 y el 17 de febrero de 2002 en la Cité de la Musique de París, con la colaboración de casi 50 músicos: la Ensemble Orchestral Synaxis, Christine Ott, Marc Sens, Christian Quermalet, Ronan le Bars o Les Têtes Raides, entre otros.

Las voces invitadas: Claire Pichet, Lisa Germano y Dominique A.

Las herramientas del genio: acordeón, piano, violín, melódica, vibráfono, bajo, guitarra y toy piano.

Los momentos álgidos : « La Valse d´Amélie », « Rue de Cascades », « La Terrasse », «Sur Le Fil », « Le Banquet », « Le Moulin », « Le Fromveur », « L´Autre Vals d´Amélie », « Bagatelle », « Monochrome », « Les Bras de Mer », « Le Quartier », « La Crise ».

04 octubre 2014

CANCIONERO: YANN TIERSEN "Monochrome"


Este mes he decidido decicarlo a Yann Tiersen. El 18 de octubre vuelve a aparecer por Madrid y, si las autoridades no lo impiden, allí estaremos. Por los viejos tiempos. Por el reencuentro con este genial músico. Por la ausencia y el silencio que nos envuelven. Por la falta de color de esas vidas que algún día cambiarán.

“Monochrome”: común alianza con Dominique A incluida originalmente en el álbum “Le Phare” (97)

Anyway, I can try anything it´s the same circle
That leads to nowhere and I´m tired now
Anyway, I´ve lost my face, my dignity, my look
Everything is gone and I´m tired now

Don´t be scared, I found a good job and I go to work
Everyday on my old bicycle you loved

I am pilling up some unread books under my bed
And I really think I´ll never read again
No concentration, just a white disorder everywhere around me
You know I´m so tired now

Don´t worry, I often go to dinners and parties
With some old friends who care for me, take me back home and stay

Monochrome floors, monochrome walls
Only absence near me, nothing but silence around me
Monochrome flat, monochrome life
Only absence near me, nothing but silence around me

Sometimes I search an event or something to remind me
But I´ve really got nothing in mind
Sometimes I open the windows and listen people
Walking in the down streets, there´s a life out there

Don´t be scared, I found a good job and I go to work
Everyday on my old bicycle you loved

Anyway, I can try anything it´s the same circle
That leads to nowhere and I´m tired now
Anyway, I´ve lost my face, my dignity, my look
Everything is gone and I´m tired now

Don´t worry, I often go to dinners and parties
With some old friends who care for me, take me back home and stay

Monochrome floors, monochrome walls
Only absence near me, nothing but silence around me
Monochrome flat, monochrome life
Only absence near me, nothing but silence around me

03 octubre 2014

DISCOS: BEAR IN HEAVEN "Time Is Over One Day Old"


Publicación: Agosto 2014.

Sello: Dead Oceans

Jon Philpot sigue enganchando y convenciendo.

Cuarto disco y estreno para el selecto sello Dead Oceans, casa de Phosphorescent, Bowerbirds, Akron/Family o The Tallest Man On Earth.

Adictivas: “Autumn”, “Time Between”, “If I Were To Lie”, “Memory Heart”, “Demon” y los dos primeros minutos de “They Dream”.

15 septiembre 2014

CONCIERTOS: DCODE FESTIVAL 2014

Madrid. Campus Universidad Complutense. 13-9-2014.


DCode Festival: el festival ideal para los que ya nos vamos haciendo mayores. Todo concentrado en un único día y cero caminatas entre escenarios. Además, dicen los asiduos que esta vez hubo menos gente y más amplitud, lo cual se agradece. Así que a disfrutar de los conciertos que nos interesan sin agobios y sin traumas. Y la cosa se reduce a un trío: el Rey Beck, la Reina Anna y el Principito Jake. El resto era puro trámite, ver esto y lo otro en busca de aventuras. Y entre los tres pesos pesados tocaba lo siguiente: entusiasmarse con las dos últimas canciones de los murcianos Perro, bombásticos y energéticos a doble batería; asentir ante el electro-punk ochentero de los vizcaínos Belako y sus dos chicas salvajes (muy reivindicativos, con pancarta anti-fracking y bandera palestina); aplaudir la gran ejecución del sota, caballo y rey roquero de Band of Skulls, saboreando las estupendas “You´re Not Pretty But You Got It Goin´On”, “I Know What I Am” o “Hoochie Coochie” a la agradecida sombra; aguantar el chaparrón dulzarrón de Bombay Bicycle Club por no abandonar la citada sombra y sucumbir accidentalmente a temas como “It´s Alright Now”, “Lights Out, Words Gone” o “How Can You Swallow So Much Sleep” (para luego olvidarlos en un tris); hartarse de Royal Blood a la segunda canción sin dejar de pensar qué demonios aportan de genio o novedad; sufrir en la lejanía la planicie sonora de una Russian Red que ya no se sabe si va de ángel o demonio.

Pero vayamos al turrón, empezando por Anna Calvi. Esta mujer es una diva. Y no porque sea rubia, guapa y elegante (que también), sino porque es un as de las seis cuerdas, tiene voz para llamar a filas y sus canciones rozan la maldita perfección. Si me hubiera permitido montarle el setlist no me hubiera hecho más feliz. Su impecable (y venerado) disco de debú sonó generosamente y las contadas concesiones a “One Breath” (2013) fueron acertadas (“Eliza”, “Cry”, “Love of My Life”), amén de su extrañísima versión de “Wolf Like Me” de TV on the Radio. Especiales fueron los momentos vividos con una inicial “Suzanne & I” reinterpretada en clave mística y los aquelarres guitarreros a lo Hendrix de “Rider To The Sea” y “Love Won´t Be Leaving”. ¿Y de postre? De postre quedaba “Jezebel”, culminando la fruición, el deleite y una sensación de satisfacción absoluta. Sin contemplaciones, rotunda e incontestable. Un diez.

Luego llegó Jake Bugg y empezaron las cavilaciones. Lo de este tipo es digno de minucioso estudio musicológico. ¿Saben sus más jovencitos y devotísimos seguidores de dónde viene esta música? ¿Por qué los menores de treinta enloquecen con sus temas más pop mientras que los que subimos la media de edad preferimos su filón country y blues? ¿Es esto otra prueba más del renacimiento de lo vintage? ¿Alguien sabe qué significa vintage? ¿Es compatible lo vintage con esos teléfonos móviles que llevamos en el bolsillo? Pues no, este muchacho no es moderno, su música es más vieja que Carracuca. Y sin embargo, aquí está y está para triunfar. ¿Por qué? Qué gran enigma, qué contradicción generacional y qué alegría a la vez. Da gusto ver a un chiquillo sacando de su tumba la Historia con mayúsculas de la música popular. Y de repente oigo a un listillo que grita “Jake, eres el puto amo”. No, querido, los putos amos se murieron muchos años antes de que tú nacieras. Este es en todo caso un lacayo, un heraldo, un hijo con memoria histórica. Qué narices, un nieto. Un nietecito que lo hace francamente bien, que riffea antes de cada canción para que todo esté en su punto, un portento escrupuloso que no se sale nunca del guión. Y quizá ese sea su único hándicap: el estatismo, la extremada sobriedad y una ausencia de artificio que te lleva a cerrar los ojos y pensar que estás escuchando sus discos cómodamente en casa. Ellos se quedan con “Seen It All”, “Messed Up Kids” o “Slumville Sunrise”. Yo me quedo con “Trouble Town”, “Ballad of Mr. Jones” o esa que nos va como anillo al dedo: “There´s a Beast and We All Feed It”. En efecto, una lozana bestia a la que todos dimos el sábado de comer.

Y luego llegó Beck. Y con Beck nunca sabes lo que te vas a encontrar, máxime cuando hace siete años que no pisa por aquí y su último disco es ligero como una pluma. Bien, la idea era dejarnos sorprender. Y vaya sorpresón. Presentación en escena con sexteto de lujo, en plan apisonadora, enlazando “Devil´s Haircut”, “Black Tambourine” y “Loser”. Y claro, con un comienzo así ya tienes al público en el bolsillo. A los que vivimos la adolescencia con los discos de este tipo como banda sonora nos bastan estos tres temas para renovar automáticamente nuestros votos a su favor. Sin embargo, los tiempos han cambiado; antes de alcanzar la mayoría de edad nos partíamos oyendo  eso de “soy un perdedor, ¿por qué no me matas?”; con la madurez el mensaje ya no tiene tanta gracia. Filosofía aparte, el regreso del geniecillo fue un viaje fabuloso por su larga y surrealista carrera, con espacio para recuperar “Gamma Ray”, “Hell Yes”, “Qué Onda Güero”, “Think I´m In Love”, “Soul of a Man”, “Lost Cause”, “Girl”, “Timebomb”, “E-Pro” o “Sexx Laws”. Y es que ¿cómo puede caber tanta música en un cuerpo tan pequeño? Sí, toneladas de música, tanta y tanta que le sale hasta por las orejas. Por eso sus conciertos son un sindiós tan diverso que ya no sabes si estás en los Monegros, en el Contempopránea o en el Cultura Urbana. Canciones que no son lo que fueron ni lo que parecen ser, abiertas a cualquier voltereta y puntuadas por los improvisados alegatos de su bailongo y escurridizo MC.

También hubo cuartelillo para ese “Morning Phase” (2014) que ya pensábamos que se dejaba en la mochila, con “Blue Moon” y (¡oooh!) esas dos preciosidades que son “Waves” y “Waking Light” de corrido. Qué inesperado y gratificante regalo, qué escalofriante y mágico momento: gracias, chato. Pero luego la fiesta siguió hasta desembocar en una hilarante jauría eléctrica, con guitarras y guitarristas por los suelos, y con el escenario del crimen perfectamente acordonado por el detective Hansen (“Crime scene. Do not cross”). Pero aún quedaba más: quedaba el desmadre “Where It´s At”, auténtica jam session aprovechada para remachar el amistoso pulso con el respetable, presentar a su banda de cachondos (que incluía a clásicos como el bajista-espectáculo Justin Meldal-Johnsen o el gran Joey Waronker y su batería con más tambores que la calle hellinera del Raval la noche de Jueves Santo), gustarse haciendo guiños a mitos de la disco ochentera o el blues del delta, y sacar la armónica para invertir el último resuello en un homenaje a la rústica de “One Foot In The Grave” (94). En fin, un salvaje y gustoso cóctel de ingredientes (música, arte visual, danza, arenga y teatrillo) para trenzar un espectáculo que nos engulló de un bocado como un tiburón hambriento. Después de esto era tontería continuar. Mejor irse a dormir con el memorable regustillo. 

25 agosto 2014

CONCIERTOS: KURT VILE & THE VIOLATORS + MICK TURNER


Madrid. Sala Penélope. 24-8-2014.
 

Qué placer poder retomar la sección de conciertos, pues la cosa no anda para tirar cohetes. Y hay que ser muy valiente para venir de gira a España en el mes de agosto, cuando muchos andan en el extrarradio costero y Madrid es la ciudad fantasma. ¿Quizá por eso lo del cambio de local? Pero Kurt Vile no tiene miedo a nada, aunque a veces haga creer que se esconde tras esas melenazas por pura timidez. Sin duda, este peculiar músico es el comandante de una nueva hornada de jóvenes geniecillos dispuestos a recoger la antorcha encendida de los más grandes. Anoche lo demostró con creces, dando unas lecciones colosales sobre cómo se toca una guitarra. Cómo se rasguea, cómo se puntea, cómo se afina, etcétera. Este tipo se alimenta con la rabia del rock, la sensibilidad del folk y la agonía del blues, dieta plasmada en unas personalísimas composiciones que espolean o hipnotizan en vivo, dependiendo de qué guitarra tenga colgada al hombro: la eléctrica para escupir “Puppet To The Man”, “KV Crimes”, “Jesus Fever” o “Hunchback”, o la electroacústica para requetebordar “Girl Called Alex”, “Too Hard”, “He´s Alright” o “Baby´s Arms”. Y aunque siempre es mejor viajar en compañía de amigos (extraordinario trío el de los Violators), también quedó anoche demostrado que en formato solo el pequeño Kurt se mueve como pez en el agua. Se echaron de menos las virguerías de antaño con el saxo y “Freak Train”, pero he aquí a una mega-star, un trovador magnífico, otro viajero en el tiempo. Desde luego, muy bueno hay que ser para gozar del honor de un telonero como el gran “sucio” Mick Turner. Su aparición fue un bosquejo de Dirty Three, con un baterista muy del corte de Jim White y con el imaginario espectro de Barrabás planeando sobre el escenario. Él no estaba, el arco sí.
 

22 agosto 2014

DISCOS: WOVENHAND "Refractory Obdurate"


Publicación: Abril 2014

Sello: Glitterhouse

El mejor desde “Ten Stones” (2008). Lo de siempre: entre Dios, el folk y el hardcore.

Brutales: “Corsicana Clip”, “Masonic Youth”, “The Refactory”, “Good Shepherd”, “Salome”, “Obdurate Obscura”, “El-Bow”.
 

20 agosto 2014

CANCIONERO: BOB DYLAN "Blowin´In The Wind"



Publicación: 1963

Álbum: “The Freewheelin´Bob Dylan”

En verano, mejor no complicarse la vida. He aquí uno de los clásicos eternos de la historia del folk. Nunca pasa de moda. Nunca te cansas de oírla.

Aunque la respuesta todavía no haya sido encontrada y el mundo siga siendo una gran mierda.

BLOWIN´IN THE WIND

How many roads must a man walk down before you call him a man ?

How many seas must a white dove sail before she sleeps in the sand ?


Yes, how many times must the cannon balls fly before they're forever banned ?

The answer my friend is blowin' in the wind
The answer is blowin' in the wind.

Yes, how many years can a mountain exist before it's washed to the sea ?

Yes, how many years can some people exist before they're allowed to be free ?


Yes, how many times can a man turn his head pretending he just doesn't see ?

The answer my friend is blowin' in the wind
The answer is blowin' in the wind.

16 agosto 2014

RETROSPECTIVAS: THE SEEDS "The Seeds"

Joyas de los 60



Año de publicación: 1966

Sello: GNP Crescendo

Obrita maestra del rock psicodélico sesentero.

Supertemas: “Can´t Seem To Make You Mind”, “No Escape”, “Evil Hoodoo”, “Pushin´Too Hard”, “It´s a Hard Life”, “You Can´t Be Trusted”, “Excuse, Excuse”, “Fallin´In Love”.

05 agosto 2014

DISCOS: THE BRIAN JONESTOWN MASSACRE "Revelation"


Publicación: Mayo 2014.

Sello: A Records

Grabado en Berlín, la nueva tierra prometida de Anton Newcombe.

Otra demostración casera y multidisciplinar del enorme talento de esta extraordinaria superbanda.

Temazos: “Vad Hände Med Dem?”, “What You Isn´t”, “Unknown”, “Memory Camp”, “Days, Weeks and Months”, “Duck and Cover”, “Food for Clouds”, “Memorymix”, “Nightbird”, “Xibalba”, “Goodbye (Butterfly)”. Vamos, casi todas.